El go&see es uno de esos términos que todo el mundo repite en el mundo del modelaje, pero pocos explican bien.
Un go&see es básicamente una cita donde el cliente o la agencia te ve en persona: revisa tu book, tus polas, tu energía en vivo y decide si quiere trabajar contigo.
No siempre es un casting específico para un proyecto. Muchas veces es una reunión para conocerte, verte moverte, escucharte hablar y ver si “calzas” con lo que están buscando a futuro.
Si te tomas en serio esto de ser modelo, entender el go&see es clave. Vamos por partes.
1. Qué es exactamente un go&see
En un go&see:
Vas a ver a un cliente, agencia, booker o director de casting.
Llevas tu book impreso o digital y tus polas actualizadas.
Te sacan fotos simples, te hacen caminar, posar o hacer expresiones.
A veces es para un proyecto concreto, a veces solo para “tenerte en carpeta”.
La idea es que ellos puedan responder preguntas como:
¿Cómo se ve esta persona en vivo respecto a sus fotos?
¿Cómo se mueve?
¿Cuál es su vibe real?
Por eso, llegar con fotos antiguás o llenas de filtros es dinamitar tu propia presentación.
Algunos cambios de expresión (serio, sonrisa, más actitud).
Caminata simple (tipo pasarela corta).
Feedback breve o solo “gracias, te avisamos” A veces te dirán algo concreto (“necesitas fotos más limpias”, “te falta contenido comercial”). Otras veces solo te guardan en sus archivos. Si todavía no tienes claro qué material te piden según el tipo de postulación, revisa esta guía completa sobre fotografía para casting.
Cuando el go&see es en una agencia, no solo te están mirando para un proyecto puntual, también están evaluando si podrían sumarte a su cartera de modelos. Por eso es tan importante saber con quién quieres trabajar. Si estás en esa etapa, esta guía sobre agencias de modelos en Chile te va a ayudar a distinguir las serias de las que solo venden humo.
No siempre sales de un go&see con trabajo asignado, pero sí sales con algo importante: información.
6. Go&see + book + polas: el trío que arma tu carrera
Piensa el go&see así:
El go&see es el momento cara a cara.
El book es tu carta de presentación armada y editada.
Las polas son la prueba de realidad de cómo eres hoy.
Si sólo tienes uno de los tres, vas cojo. Cuando los tres están bien trabajados, cada go&see deja de ser una ruleta y se convierte en una oportunidad real.
Si quieres llegar a tu próximo go&see con material a la altura:
Si estás tomándote en serio el modelaje, tarde o temprano alguien te va a decir una de estas frases:
“Mándame tu composite.” “¿Tienes sed card actualizada?” “Pásame tu comp en PDF.”
Y aquí suele pasar una de dos cosas: o no tienes ni idea de lo que te están pidiendo, o tienes un archivo mal hecho que no te ayuda a conseguir trabajo.
En este artículo te voy a explicar qué es un composite de modelos, qué debe incluir, qué errores evitar y cuándo conviene invertir en uno profesional. Y si aún no tienes las fotos adecuadas para armarlo, también te diré qué tipo de book y polas necesitas antes de pensar en el diseño.
Si ya tienes fotos pero te faltan polas profesionales, aquí te explico cómo trabajamos una sesión de fotos profesional
¿Te piden composite?
Primero armamos tu book sólido. Con eso, tu composite queda claro y profesional para enviar a agencias
Qué es un composite de modelos (sed card, comp card, z-card…)
Un composite de modelos (también llamado sed card, comp card o z-card) es una carta de presentación visual: un documento, normalmente en formato digital, donde muestras tus mejores fotos, tus datos físicos y tu contacto de forma clara y profesional.
Es como una mezcla entre:
tu tarjeta de presentación
un mini book
y tu ficha de agencia
…todo en una sola página.
Sirve para:
Presentarte a marcas, agencias y directores de casting.
Enviar rápidamente tu perfil cuando te piden “algo para ver tus trabajos”.
Tener un material estándar que se puede reenviar mil veces sin depender de Instagram.
Qué debe llevar un buen composite de modelos
Aquí es donde se nota quién sabe lo que hace y quién armó su comp en 10 minutos en una app cualquiera.
En general, un buen composite incluye:
1. Una foto principal fuerte Habitualmente un retrato (medio cuerpo o primer plano) donde tu expresión y tu mirada mandan.
2. Una selección de 3 a 5 fotos adicionales Pueden incluir:
cuerpo entero
plano medio
algún look diferente
una foto más editorial si aplica a tu perfil
No son “las fotos que más te gustan” sino las que mejor venden tu tipo de trabajo.
3. Tus datos físicos básicos
Altura
Talla de ropa
Talla de calzado
Medidas (busto–cintura–caderas o torso, según el caso)
Color de cabello y ojos
4. Tus datos de contacto
Nombre artístico o real
Teléfono / mail
Web / Instagram (si suma, no si confunde)
Y si trabajas con agencia, puedes tener:
Versión “modelo freelance”
Versión “representado por X agencia”
Si tus fotos base no son buenas (polas mal hechas, book viejo, fotos con filtros), el composite nunca va a quedar bien. Primero fotos, luego diseño.
Book → Colección de fotos trabajadas: diferentes estilismos, luces, gestos, trabajos, editoriales… → Sirve para mostrar tu versatilidad y experiencia. → Aquí te explico cómo trabajo el Book de fotos para modelos en Santiago.
Composite → 1 página donde mezclas:
1 foto fuerte de portada
3–5 fotos que te representan
tus datos y contacto
Una buena estrategia es: primero hacer polas profesionales, luego un book sólido, y con ese material armar un composite que puedas mandar a clientes y agencias.
Errores típicos al hacer un composite (que te hacen perder oportunidades)
Aquí entramos en modo cuchillo.
1. Usar fotos muy viejas o que no se parecen a tu aspecto actual Si cambiaste de look (pelo, color, peso), tu composite debe reflejarlo. Nada peor que llegar a un casting y no parecerte a tus fotos.
2. Mezclar fotos de estilos totalmente distintos Una foto de catálogo limpia, otra de fiesta con flash, otra sacada de Instagram con filtro… Resultado: tu composite parece un collage de recuerdos, no una herramienta profesional.
3. Llenar el composite con demasiadas fotos 8, 10, 12 fotos diminutas… Menos impacto, menos claridad. Es mejor 4–6 fotos potentes que 12 mediocres.
4. Tipografías y diseños raros No es un flyer de fiesta. Tipos de letra demasiado decorativos, colores chillones, fondos con texturas… todo eso distrae. El protagonista eres tú, no el diseño.
5. No incluir datos o contacto claros Hay composites sin mail, sin teléfono o con el @ de Instagram escondido en una esquina. Si el cliente tiene que adivinar cómo contactarte, es un problema.
Si quieres que alguien con experiencia en sesiones de modelos te ayude a elegir las fotos y construir el material base para tu composite, puedes revisar cómo trabajo el Book para modelos y las Sesiones de Polas en Estudio.
¿Puedo hacer mi composite yo mismo o necesito a un profesional?
Respuesta honesta:
Puedes hacerlo tú mismo si:
ya tienes un buen book y polas profesionales
manejas herramientas de diseño básicas
sabes elegir fotos que te vendan (no solo las que te gustan)
Es muy recomendable pedir ayuda profesional si:
todavía no sabes qué tipo de modelo eres (comercial, editorial, catálogo…)
tus fotos están desordenadas o mezcladas con selfies
quieres algo que puedas enviar a agencias grandes y productoras sin perder seriedad
Sabes qué tipo de trabajos te interesa conseguir (publicidad, catálogo, moda, e-commerce, etc.).
Si todavía estás en modo “no tengo fotos decentes”, tu prioridad es otra:
Conseguir polas profesionales.
Hacer un book bien pensado.
Después armar el composite.
Preguntas frecuentes sobre el composite de modelos
¿Cuántas fotos debería incluir un composite? Entre 4 y 6 fotos suele ser ideal. Una principal fuerte y el resto mostrando cuerpo, expresión y algo de versatilidad.
¿Es mejor tener el composite en PDF o impreso? Hoy casi todo se mueve en digital, así que un buen PDF optimizado es clave. Aun así, en algunos castings presenciales es útil tener una versión impresa.
¿Cada cuánto debo actualizar mi composite? Cada vez que cambie tu look o que tengas material claramente mejor que el anterior. Como referencia, una revisión cada 6–12 meses es una buena idea.
¿Puedo usar fotos de Instagram en mi composite? Solo si son realmente profesionales, coherentes y de buena calidad. Si están muy editadas, con filtros o estilos muy distintos, mejor usar fotos de book y polas hechas para eso.
Si quieres tomarte en serio tu carrera, tu composite no puede ser un afterthought
Tu composite no es un adorno, es una herramienta de trabajo. Un buen comp te ahorra explicaciones largas, transmite profesionalismo y te pone por delante de los perfiles improvisados.
Si estás en Santiago y quieres construir tu composite sobre una base sólida —con polas limpias, book profesional y fotos que realmente te vendan—, aquí puedes ver cómo trabajo:
¿De verdad necesitas hacer un curso de modelaje para ser modelo profesional en Chile? Si estás haciendo esta pregunta, ya estás un paso por delante del resto: no quieres tirar tu tiempo ni tu plata.
En Chile hay academias, escuelas y “cursos de modelaje” por todos lados. Todos prometen lo mismo: “Vas a salir lista para las pasarelas”, “Vas a ser modelo profesional”, “Te abrimos las puertas de la industria”.
Pero… ¿es así de simple? En este artículo vas a ver, sin humo, cuándo un curso de modelaje te puede ayudar, cuándo es completamente prescindible y, sobre todo, qué necesitas sí o sí para empezar a trabajar como modelo (con o sin curso).
Qué significa de verdad ser modelo profesional hoy en Chile
Ser modelo profesional no es solo “ser linda” o “ser fotogénico”.
Un modelo profesional es alguien que:
Llega puntual y preparada a cada sesión o casting.
Entiende cómo funciona una producción: fotógrafo, maquillaje, cliente, agencia, tiempos.
Puede seguir instrucciones sin bloquearse delante de la cámara.
Sabe moverse, posar y cambiar de expresión sin parecer robot.
Tiene material profesional para enviar: book y polas actualizadas.
Hoy el trabajo de modelo en Chile va mucho más allá de la pasarela:
Campañas para marcas de ropa y e-commerce.
Publicidad (gráfica, redes sociales, catálogos).
Contenido para Instagram, TikTok y marcas personales.
Proyectos con agencias y productoras.
Para entrar a ese mundo, un curso puede ayudar… pero no es la llave mágica. Lo que sí marca la diferencia es tener un buen book y polas profesionales.
¿Es obligatorio hacer un curso de modelaje para ser modelo profesional?
La respuesta corta: no, no es obligatorio.
Hay modelos que:
Fueron descubiertos en un casting abierto.
Empezaron con buenas fotos y constancia en redes sociales.
Llegaron a agencias enviando polas y un book profesional, sin ningún curso previo.
Un curso de modelaje no es un requisito legal ni un paso obligatorio. Ninguna agencia seria te va a decir: “sin diploma del curso no te puedo representar”.
Lo que sí te van a pedir es:
Polas naturales, donde se vea cómo eres de verdad.
Un book profesional acorde al tipo de trabajo que buscas.
Medidas claras y datos actualizados.
Actitud profesional.
Si aún no tienes nada de eso, tiene mucho más sentido invertir primero en una sesión de book y polas que en un curso teórico.
Entonces… ¿para qué sirve un curso de modelaje?
Un curso de modelaje puede ser una herramienta útil si eliges bien dónde meterte. Te puede ayudar a:
Perder el miedo a la cámara y a la pasarela.
Entender mejor tu cuerpo, postura y expresiones.
Aprender a caminar, posar y cambiar de look con seguridad.
Conocer más gente de la industria (maquilladores, fotógrafos, otros modelos).
Pero un curso no garantiza trabajo, ni agencia, ni contratos. Te da herramientas. El resto depende de tu material, tu actitud y cómo te muevas tú.
Cuándo un curso de modelaje SÍ tiene sentido
Un curso de modelaje puede ser buena idea si:
Te da pánico ponerte frente a la cámara y no sabes por dónde empezar.
Quieres aprender pasarela porque te interesa el mundo de los desfiles.
Eres muy joven y necesitas un entorno guiado y controlado para empezar.
El programa incluye práctica real, feedback honesto y orientación sobre agencias y castings.
Antes de pagar, revisa muy bien qué incluye: clases reales, prácticas, nivel del equipo docente y calidad de las fotos que entregan.
Cuándo NO necesitas un curso (al menos no todavía)
Probablemente no necesitas un curso de modelaje todavía si:
Tienes presupuesto limitado y no tienes ni book ni polas profesionales.
Ya te desenvuelves bien frente a la cámara.
Lo que te falta no es teoría, sino material profesional para presentar.
Estás más interesada/o en publicidad, catálogo, e-commerce o redes sociales que en pasarela de alta moda.
En esos casos, lo más inteligente es invertir primero en tus fotos:
Polas profesionales: Limpias, naturales, sin exceso de maquillaje, fondo neutro. Puedes ver cómo las trabajamos en las Polas para casting en estudio.
Un buen book: Diferentes looks, expresiones y estilos, con dirección de un fotógrafo que entienda el mundo del modelaje, como en el Book para modelos.
Con eso ya puedes empezar a postular a agencias, castings y trabajos.
Lo que sí es “obligatorio” si quieres trabajar como modelo (curso o no)
Hay cosas que todo modelo profesional necesita, haga o no haga un curso:
Book profesional Imágenes bien iluminadas, bien dirigidas y coherentes con el tipo de trabajo que buscas.
Polas actualizadas Medio cuerpo, cuerpo entero y primeros planos, sin retoques exagerados ni poses forzadas.
Medidas reales Altura, contorno, tallas. No sirve maquillar esos datos: te van a medir igual.
Actitud profesional Puntualidad, respeto por los equipos, buena comunicación.
Constancia Enviar material, presentarte a castings, mantener el book al día, cuidar tus redes.
Si quieres saber exactamente qué suelen pedir las agencias y qué fotos no pueden faltar, puedes revisar los Requisitos para tu book.
Empieza por lo que las agencias te piden primero: book y polas
Si revisas los formularios de la mayoría de agencias de modelos en Chile, lo que piden siempre es lo mismo: “Envíanos tus polas y tu book”.
Por eso, antes de pensar en pagar un curso caro, pregúntate:
¿Tengo fotos profesionales que realmente me representen?
¿Mis polas muestran cómo soy hoy?
¿Mi book encaja con el tipo de trabajos que quiero conseguir?
En VOGG trabajamos con personas que están empezando y con modelos que quieren subir de nivel. Durante la sesión no solo hacemos fotos: te guiamos en poses, expresión y actitud, para que salgas con material que puedas enviar a agencias y usar en tus redes.
Errores típicos al buscar un curso de modelaje (y cómo evitarlos)
Si decides hacer un curso, cuidado con estos errores habituales:
Creer que el curso te garantiza trabajo
Ningún curso serio te puede prometer contratos seguros o fama. Si te prometen “trabajo garantizado”, desconfía.
Pagar por “curso + book” con fotos flojas
Muchas academias incluyen sesión de fotos, pero:
Las hacen en serie, sin dirección personalizada.
El resultado no se parece al nivel de un book profesional real.
Te entregan muchas fotos, pero pocas que realmente te sirvan.
Elegir solo por precio o por Instagram
No elijas solo por lo bonito del feed. Fíjate en:
Experiencia real de los docentes.
Trayectoria de las modelos que han pasado por ahí.
Qué tipo de formación y práctica dan exactamente.
¿Curso de modelaje, book o ambas cosas? Estrategia para empezar
Si estás partiendo, una estrategia muy práctica puede ser:
Opción con presupuesto ajustado
Invertir primero en polas y book profesional.
Empezar a postular a agencias y castings.
Aprender en la práctica cómo te sientes frente a la cámara.
Opción con presupuesto medio o alto
Hacer primero book y polas.
Luego elegir un curso de modelaje serio que complemente tu formación en pasarela, interpretación, etc.
En todos los casos, el punto en común es el mismo: sin fotos profesionales, es muy difícil que te tomen en serio.
Cómo puedes empezar hoy mismo sin hacer un curso
Si todavía no quieres (o no puedes) hacer un curso de modelaje, puedes avanzar igual:
Define tu objetivo ¿Te interesa más publicidad, catálogo, moda, fitness, redes sociales? Eso orienta el tipo de fotos que necesitas.
Ordena tus redes Limpia tu Instagram: menos ruido, más contenido que te muestre como modelo.
Agenda una sesión de polas y book Trabaja con un estudio que entienda el mundo del modelaje y de las agencias. Así sales con material listo para enviar.
Prepara tu presentación Una breve descripción sobre ti, 4–6 fotos del book, algunas polas, tus medidas y datos de contacto.
Empieza a moverte Envía tu material, participa en castings, cuida tu imagen y mantén tus fotos actualizadas.
Conclusión: ¿curso de modelaje sí o no?
Un curso de modelaje no es obligatorio, pero puede ser una buena herramienta si:
Ya tienes claro que quieres dedicarte a esto.
El programa es serio y práctico.
Lo combinas con un buen book y polas profesionales.
Lo que sí es imprescindible, con curso o sin curso, es tomarte en serio tu imagen, tu material y tu manera de presentarte.
Si quieres dar ese primer paso con seguridad, puedes empezar por construir un buen book y unas polas potentes, y luego decidir si un curso tiene sentido para ti. Ahí es donde VOGG puede acompañarte para que tus primeras fotos como modelo jueguen realmente a tu favor.
¿Quieres postular a una agencia de modelos, enviar tu book a un representante o empezar a probar en castings, pero no sabes si tu material está bien preparado?
Es una duda muy común.
Muchas personas tienen fotos, pero no saben si esas fotos realmente sirven para una agencia. A veces mezclan selfies, fotos antiguas, imágenes de Instagram, retratos casuales y fotos demasiado editadas, pensando que mientras se vean bien, deberían funcionar.
Pero una agencia no evalúa sólo si sales bien en una foto.
Evalúa si tu material muestra cómo te ves hoy, qué potencial tienes frente a cámara, qué tan claro es tu perfil y si tus fotos sirven para presentarte a castings o trabajos reales.
En esta guía te explico qué debería incluir un book de fotos para agencias, qué formato conviene usar, cuántas imágenes enviar, qué datos agregar y qué errores evitar antes de postular.
Book de fotos para modelos en Santiago
Si quieres postular a agencias o castings con un portafolio más completo, podemos hacer una sesión guiada con dirección de poses, cambios de look y fotos editadas listas para presentar.
Podemos ayudarte a crear un book de fotos para modelos con dirección durante la sesión, cambios de look y fotos editadas listas para postular a agencias o castings.
Un book inicial puede funcionar bien con 10 a 15 fotos seleccionadas. Lo importante es que haya variedad: rostro, medio cuerpo, cuerpo entero, expresión y algunos cambios de look.
Sí. Muchas agencias piden polas porque necesitan ver cómo te ves actualmente, sin producción, filtros ni edición exagerada.
No es lo ideal. Las selfies pueden servir como referencia informal, pero para postular conviene enviar fotos claras, actuales y profesionales.
Puedes enviar una carpeta ordenada en Drive, un PDF liviano o un composite. Lo importante es que el material sea fácil de abrir, revisar y compartir.
No siempre. Muchas agencias también evalúan perfiles nuevos. Lo importante es tener material claro, datos completos y una presentación profesional.
Las polas muestran cómo te ves hoy sin producción. El book muestra variedad y potencial frente a cámara. El composite resume tus fotos y datos en una hoja o PDF.
Elegir la ropa para una sesión de fotos de modelo no va de “qué me pongo para verme lindo”, va de estrategia.
Con 2 o 3 looks bien pensados puedes salir con material que sirva para:
Postular a agencias
Enviar a castings
Subir a redes sin que parezcan fotos improvisadas
Y con la ropa equivocada, puedes arruinar una sesión de fotos entera aunque el fotógrafo, la luz y tu energía estén perfectos. Por eso, antes de elegir looks, conviene preparar tu sesión de fotos según tu objetivo: book, casting, redes, marca personal o fotos profesionales más generales.
En esta guía te dejo lo que recomiendo a quienes vienen a VOGG a hacer su book: básicos que nunca fallan, qué colores usar, qué evitar y un checklist final para que armes tu maleta sin volverte loco/a.
Si quieres que todo esto se traduzca en fotos listas para agencias y castings, aquí puedes ver cómo trabajamos el book para modelos en Santiago.
El kit básico que nunca falla
Antes de pensar en looks complicados, asegúrate de tener un “mínimo decente” que funciona casi siempre.
Al menos trae:
Top o polera lisa (negro, blanco o gris, sin logos ni estampados)
Jeans rectos azules o negros, que marquen tu silueta sin apretar raro
Pantalón oscuro (negro o azul marino) con caída limpia
Zapatillas simples y limpias
Para ellas: un top/bralette que permita ver hombros y cuello
Para ellos: una polera ajustada que muestre hombros y pecho sin ser “ropa de gimnasio”
Con este kit se pueden construir la mayoría de los planos que piden agencias: primeros planos, medio cuerpo y cuerpo entero.
Si tu objetivo es tener material muy limpio y técnico —como las fotos crudas que piden en castings y plataformas—, puede que te convenga hacer directamente una sesión de polas en estudio: fondo neutro, ropa básica y luz clara.
Colores y texturas que favorecen en foto
En foto, los colores y texturas se comportan distinto que en el espejo.
Algunas reglas simples:
Liso > estampado Los estampados distraen y “rompen” la figura. Un color liso deja que la atención se vaya a tu cara y tu expresión.
Colores neutros ganan casi siempre Negro, blanco roto, gris, beige, azul marino… Son colores seguros para book, polas y fotos para agencias.
Cuidado con el blanco nuclear Si el fondo o la luz son muy claros, un blanco puro puede “reventar” en cámara. Mejor off white o gris claro.
Textura sí, ruido no Tejidos con una textura suave (rib, algodón pesado, lino discreto) suman profundidad. Lentejuelas, vinilos y brillos duros suelen rebotar luz y distraer.
Piensa en tu ropa como un marco para tu cara y tu cuerpo, no como la protagonista.
Ajuste y silueta: que la ropa trabaje a tu favor
El fit (cómo calza la ropa) es casi más importante que el color.
Si dudas entre dos tallas, elige la que cae más limpia: sin arrugas raras, sin pliegues extraños en la cintura.
Para book y polas, es mejor que la ropa marque la silueta sin apretar hasta deformar.
Evita pantalones que se cortan en la zona del tobillo de forma rara, o prendas que te hacen encoger los hombros todo el rato.
La ropa no tiene que llamar la atención: tiene que ayudar a que se entienda tu forma real.
No necesitas llevarte medio closet. Con 2–3 combinaciones bien pensadas tienes de sobra.
Algunos combos que uso mucho en sesiones de book:
1. Look neutro “técnico” (para agencias)
Jeans rectos
Top o polera lisa (negro/blanco)
Pelo limpio y suelto Ideal para primeros planos, medio cuerpo y cuerpo entero clásicos.
2. Look casual con actitud
Mismo jean
Camisa abierta, chaqueta ligera o blazer sobre un básico
En la sesión jugamos con quitar/poner la capa exterior Con esto conseguimos variaciones de estilo sin tener que ir al probador 10 veces.
3. Look con un toque editorial
Una prenda con más carácter: chaqueta de cuero, blazer oversize, camisa interesante, vestido simple pero potente
Aquí buscamos 6–8 fotos con más “onda” para redes y book
La idea no es disfrazarte, es mostrar versiones de ti que pueden funcionar en castings distintos.
Qué NO llevar (lo que más arruina sesiones)
Hay cosas que veo una y otra vez y hacen sufrir las fotos:
Prendas con logos enormes o frases
Estampados muy agresivos o psicodélicos
Ropa de fiesta con brillos duros y lentejuelas
Pantalones o tops que te aprietan raro y se notan en cada gesto
Accesorios ruidosos: aros gigantes, cadenas que se mueven y hacen ruido, pulseras que chocan
Y algo importante: si tu Instagram es muy marcado por un estilo (ej: hiper urbano, hiper elegante), no hace falta negarlo… pero no lleves solo eso. Para book y polas siempre necesitamos una base neutra.
Pelo, maquillaje y uñas: menos es más (de verdad)
En foto profesional para book y casting, el maquillaje no está para que se note, está para ayudar.
Piel: base ligera si quieres unificar tono, pero sin capa gruesa.
Ojos: nada que cambie radicalmente tu forma natural (evita ahumados pesados).
Labios: tonos naturales, sin gloss extremadamente brillante.
Para el pelo:
Peinado, sí, pero con movimiento.
Evita lacas y productos que lo dejen rígido.
Ideal que podamos cambiar raya, volumen o textura durante la sesión.
Uñas:
Limpias, cortas o con esmalte neutro.
Nada que distraiga en primer plano (uñas neón, diseños muy complejos, etc.).
Recuerda: las agencias necesitan imaginarte en personajes distintos. Si el maquillaje es un personaje en sí, estorba.
Cómo armar la maleta para tu sesión (checklist)
Para que no se te vaya nada, aquí va una lista rápida. Llévatela en notas del móvil:
Ropa
2 tops o poleras lisas (negro/blanco/gris)
1 prenda con textura suave (rib, algodón pesado, etc.)
1 jeans recto
1 pantalón oscuro (negro/azul marino)
1 chaqueta ligera / blazer / camisa abierta
Ropa interior que no se marque raro
Calzado y accesorios
Zapatillas limpias y simples
Zapatos neutros (si tu perfil lo pide)
Accesorios mínimos (y fáciles de quitar/poner)
Extras útiles
Elásticos y pinzas para el pelo
Cepillo/peine
Toallitas o algodón para ajustar maquillaje
Agua y algo ligero para comer si la sesión es larga
Con esto puedes construir una sesión completa sin volverte loco cambiando de ropa cada cinco minutos. Si todavía no tienes claro qué llevar porque no sabes bien qué formato necesitas, la idea es lograr fotos profesionales sin improvisar y definir si te conviene book, polas, redes, LinkedIn o una sesión más general.
Próximo paso: convertir tu vestuario en fotos que te consigan trabajo
Tener la ropa correcta es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es alguien que sepa:
Cómo colocarte frente a cámara
Qué planos y expresiones funcionan para lo que tú quieres
Qué material van a mirar agencias, castings y marcas
Si quieres salir de la sesión con material que realmente sirva, en VOGG puedo ayudarte con:
Una sesión de polas en estudio con fondo neutro, luz limpia y vestuario básico, como lo piden las agencias.
Tú te encargas de traer la ropa. Yo me encargo de que la cámara cuente la mejor versión de tu historia.
FAQs
¿Qué ropa es mejor para una sesión de fotos de modelo?
Lo más seguro es apostar por básicos lisos y neutros: tops y poleras negras, blancas o grises, jeans rectos y un pantalón oscuro que caiga limpio. La ropa debe marcar tu silueta sin apretar raro y no llevar logos ni estampados que distraigan. A partir de ahí, puedes sumar una prenda con más carácter (como un blazer o una chaqueta) para fotos con un toque editorial.
¿Cuántos looks debería llevar a mi sesión de fotos?
Con 2 o 3 looks bien pensados es suficiente para la mayoría de las sesiones de book. Un look neutro técnico (jeans + top liso), un look casual con una chaqueta o camisa abierta, y un look con algo más de estilo suelen cubrir todo lo que necesitas para agencias, castings y redes. Más looks no siempre significa mejores fotos; es mejor tener pocos y bien elegidos.
¿Puedo usar ropa con estampados, logos o colores muy fuertes?
Para book y polas es mejor evitarlos. Los logos, frases y estampados grandes llaman más la atención que tu cara y tu expresión. También es fácil que los colores muy saturados o los patrones complejos se vean raros en cámara. Si quieres incluir algo más llamativo, que sea solo en un look editorial y siempre teniendo al menos un look neutro y limpio como base.
¿Qué tipo de zapatos y accesorios son recomendables?
Zapatos simples y limpios: zapatillas neutras o zapatos que no se lleven todo el protagonismo. Si se van a ver los pies, mejor evitar zapatillas con colores fosforescentes. En accesorios, menos es más: aros pequeños, cadenas discretas y nada que haga ruido o se mueva demasiado. Recuerda que el foco debe estar en ti, no en tu collar.
Si cuando te ponen una cámara enfrente te quedas tieso, no eres el único. Posar no es “ser fotogénico” por magia: es mezcla de postura, ángulos, expresión y algo de actitud. Se aprende.
Este artículo está pensado para ti si:
vas a hacer tu primer book,
te invitaron a un casting,
o simplemente quieres dejar de salir raro en las fotos.
Te voy a explicar, paso a paso, cómo posar de manera natural y profesional, como trabajamos en las sesiones de fotos.
1. Antes de posar: lo que haces antes de la sesión importa más de lo que crees
La mayoría de la gente solo piensa en “qué pose hago” y se olvida de lo básico:
Duerme y come algo ligero
Si llegas muerto de sueño, la cara no miente.
Si llegas con el estómago pesado, el cuerpo se nota más lento y rígido.
No es una sesión de tortura, pero ayuda mucho:
dormir razonable la noche anterior,
comer algo ligero un rato antes (no llegar ni muerto de hambre ni recién reventado a almorzar).
Lleva ropa que te represente (y te deje moverte)
En estudios como el nuestro solemos sugerir:
jeans que te queden bien,
poleras o tops lisos,
prendas que muestren un poco la silueta sin apretarte de más.
Regla de oro: si no puedes moverte con naturalidad, no vas a posar con naturalidad.
Practica 5 minutos antes de ir
No necesitas una tarde entera de ensayo:
5–10 minutos frente al espejo,
gira el cuerpo, mueve hombros, prueba 3–4 expresiones,
mira qué ángulos te gustan más.
Llegas a la sesión con el cuerpo “calentado” y se nota.
2. Entiende tu mejor lado (tu punto seguro)
Todo el mundo tiene un lado que le favorece más. No es narcisismo, es anatomía.
Haz esto:
Párate frente al espejo.
Gira la cara ligeramente a la derecha y luego a la izquierda.
Mira en cuál te ves más proporcionado/a, más tú.
Haz lo mismo con selfies desde distintos ángulos.
Ese es tu punto seguro. Durante la sesión, cuando te pongas nervioso/a o se te vaya la inspiración, volver a esa posición hace que retomes confianza al tiro.
En sesiones de book para modelos casi siempre empezamos por ahí: encontrar tu lado, tu altura de barbilla y tu postura base.
3. La postura: media foto se decide en la columna
Tu cara puede estar perfecta, pero si el cuerpo dice “estoy incómodo”, se nota.
Piensa en:
Una cuerda imaginaria que tira suavemente desde la coronilla hacia arriba.
Hombros relajados, no pegados a las orejas.
Pecho abierto, pero sin sacar pecho de gimnasio.
Abdomen suave hacia adentro, solo lo justo para que no te colapses.
Si estás de pie:
apoya el peso en una pierna,
deja la otra más libre,
la cadera gira un poco, el cuerpo se ve más interesante.
Si estás sentado:
siéntate sobre los isquiones (los huesitos del poto),
evita derrumbarte hacia atrás como sillón de Netflix,
inclínate un poco hacia la cámara, eso te acerca y te hace ver más presente.
4. Manos: el gran drama de las fotos
Las manos son de las cosas que más delatan los nervios.
Errores típicos:
manos colgando como si no supieras qué hacer con ellas,
puños cerrados sin motivo,
dedos hiper tensos,
manos escondidas SIEMPRE detrás del cuerpo.
Ideas fáciles que funcionan:
Una mano en la cadera (deja un pequeño espacio entre brazo y torso).
Una mano jugando con el pelo, la manga, un collar, un bolsillo.
Las dos manos suaves sobre las piernas si estás sentado, una un poco más adelantada.
Mano al cuello o mandíbula, pero con dedos suaves, no clavados.
Tip rápido: si ves tus manos en la foto y parecen “manos de Playmobil”, están demasiado rígidas.
5. Cara y mirada: no todo es “sonríe”
No tienes que sonreír en todas las fotos. De hecho, un book entero solo sonriendo aburre.
Practica tres estados básicos:
Neutro relajado
Boca cerrada suave,
mandíbula relajada,
ojos tranquilos, no de “foto carnet”.
Sonrisa pequeña
casi solo en la boca,
deja que los ojos participen un poco (lo que llaman “smize”).
Sonrisa real
piensa en algo o alguien que de verdad te de risa,
deja que se desordene un poco,
no pasa nada si algunas se ven más “caóticas”, a veces esas son las que tienen más vida.
En fotos para casting, por ejemplo, solemos buscar mínimo estos tres registros, porque muestran que puedes expresar cosas distintas frente a cámara.
6. Tu cuerpo y la cámara: jamás frontal del todo
Plantarte totalmente de frente al lente, rígido, suele:
ensanchar más,
matar las líneas del cuerpo,
hacer que parezcas más bajo/a.
Prueba esto:
gira el cuerpo unos 30–45° respecto a la cámara,
mantiene el rostro más hacia el lente,
deja una pierna un poco adelantada, rodilla relajada.
Eso:
marca algo de silueta,
crea diagonales,
da sensación de naturalidad.
Piensa en triángulos:
entre brazo y cintura,
entre piernas y suelo,
entre cuello y hombro.
Los triángulos estilizan, los bloques cuadrados tienden a “aplastar”.
7. Usa el entorno: no eres un recorte flotando
Si estás en estudio, igual hay cosas con las que puedes interactuar:
pared,
taburete,
silla,
escalera,
caja.
Si estás en exterior, aún más:
barandas,
muros,
escalones,
estructuras.
Ideas rápidas:
apoyarte con la espalda o un hombro en una pared, cuerpo un poco girado.
sentarte en una escalera y jugar con diferentes alturas de piernas.
caminar hacia la cámara y dejar que el fotógrafo capture el movimiento.
Cuando te integras al entorno, la foto deja de parecer “pose forzada” y se ve más vivida.
8. Poses concretas que puedes usar ya mismo
No se trata de memorizar 50 poses, sino de tener 4–5 “bases” y variarlas.
Poses de pie
Cuerpo en diagonal, peso en una pierna, hombros relajados, mirada a cámara.
Cuerpo en diagonal, mirada por encima del hombro hacia atrás.
Brazos cruzados suaves (no de policía), hombros sueltos, barbilla un poco hacia adelante.
Una mano en el bolsillo, otra suelta o jugando con una prenda.
Poses sentadas
Sentado/a en el borde de la silla, torso ligeramente inclinado hacia la cámara.
Piernas en ligera diagonal, rodillas juntas o cruzadas suave, manos en piernas o sobre una rodilla.
Un codo apoyado en muslo o rodilla, mano al mentón, mirada hacia cámara o fuera de campo.
Poses de retrato (primer plano)
Rostro algo girado, mirada a cámara, una mano entrando suavemente por el borde del encuadre (pelo, cuello, barbilla).
Rostro casi frontal, mirada un poco por encima de la cámara (da aire, menos intimidante).
Rostro de perfil ¾, mirada hacia luz principal, expresión suave.
Todo esto tiene más sentido cuando alguien te lo va dirigiendo momento a momento, por eso en las sesiones de book fotográfico para modelos no te soltamos un “haz algo” y listo, sino que vamos construyendo poses desde lo sencillo hacia lo más complejo.
9. Diferencia según tu objetivo: book, casting o redes
No es lo mismo posar para subir una foto a Instagram que para presentarte a una agencia.
Si estás armando tu primer book
Necesitas variedad: de pie, sentado, retrato, algo de movimiento.
Necesitas mostrarte versátil, no un solo personaje.
Mejor pocas fotos muy buenas que muchas parecidas.
En un book para modelos, tu portfolio debería mostrar:
tu cara clara,
tu cuerpo,
tu capacidad de expresar cosas distintas.
Si son fotos para casting
Importa que se vea bien tu fisonomía, no solo el “look”.
Las poses no tienen que ser tan producidas, pero sí seguras.
Algunos castings piden fotos muy concretas: cuerpo entero, perfil, sonrisa, neutro.
Por eso existe el servicio específico de fotos para casting: la idea es darte justo lo que te van a pedir, sin inventar de más.
Si es para redes / marca personal
Puedes permitirte más juego con entorno y expresión.
Igual conviene evitar poses que no se parezcan a quién eres fuera de cámara.
10. Errores típicos al posar (y cómo evitarlos)
Querer hacer poses de revista sin tener base: empieza simple, luego complica.
Quedarse congelado: la pose es movimiento detenido, no una estatua. Respira, haz micro-movimientos.
Copiar poses de otra persona que no tiene tu cuerpo / altura / energía: inspírate, no te disfraces de otro.
Mirar solo el resultado en el celular y perder el ritmo de sesión: confía un rato, no te bloquees por cada foto intermedia.
No hablar: si algo te incomoda, dilo. Un buen fotógrafo escucha.
11. Cómo trabajamos las poses en VOGG
En VOGG no esperamos que llegues posando como modelo profesional. Eso sería injusto.
Lo que hacemos es:
Empezar por poses muy sencillas, de pie, en estudio, con luz limpia.
Ver en cámara qué ángulos te favorecen más (lado, barbilla, postura).
A partir de ahí, ir subiendo la complejidad: sentado, movimiento, expresiones distintas.
Si lo necesitas, ayudarte también con todo lo que rodea a la sesión: ropa, requisitos técnicos y requisitos para tu book si estás pensando en postular a agencia.
No se trata solo de sacar fotos bonitas, sino de construir material que te sirva en serio: para agencias, castings y oportunidades reales.
12. Entonces… ¿cómo empiezo?
Puedes practicar todo esto solo/a en casa, y deberías hacerlo. Pero la gran diferencia se ve cuando:
Si quieres que te ayude a posar, a entender qué te favorece y a salir de la típica “foto rara”, el siguiente paso es simple: revisa la fotografía para modelos en Santiago y, cuando lo tengas claro, escríbeme desde la página de contacto para planear tu sesión.
Ahí empezamos a trabajar, juntos, para que la próxima vez que estés frente a una cámara no pienses “ojalá salga algo”, sino “tengo claro qué hacer y se nota”.