En una sesión de fotos no solo importan la luz, las poses y el vestuario. También importa algo que muchas veces se deja para el final: la música.
La música puede:
ayudarte a relajarte,
marcar el ritmo de las poses,
cambiar el ánimo del set en segundos,
y hacer que todo se sienta menos “posar” y más “jugar”.
No es casualidad: distintos estudios en psicología de la música han mostrado que escuchar música puede mejorar el estado de ánimo y la motivación durante tareas concretas, lo que se traduce en más energía, mejor disposición y una experiencia más positiva. SAGE Journals
En sesiones de book de modelo, retratos profesionales, sesiones de pareja o fotos para músicos, elegir bien la playlist puede marcar la diferencia entre sentirte tieso… o fluir natural frente a la cámara.
1. Por qué la música importa tanto en una sesión de fotos
La música no es relleno de fondo. En una sesión bien pensada, cumple varios roles:
Rompe el hielo: esos primeros minutos donde todavía no sabes qué hacer con las manos, una buena canción ayuda a soltar el cuerpo.
Marca el ritmo: canciones con groove suave ayudan a moverte, cambiar de pose y mantener energía sin sentirte forzado.
Crea atmósfera: no es lo mismo fotografiar una sesión romántica con baladas suaves que con rock pesado.
Ayuda a concentrarte: cuando te metes en el mood de la música, te olvidas un poco de la cámara.
En VOGG lo vemos todo el tiempo: modelos y personas que llegan nerviosas a una sesión de book de fotos para modelos cambian literalmente de energía cuando entra la playlist adecuada.
2. Antes de pensar en canciones: define el mood de tu sesión
Antes de abrir Spotify, pregúntate:
¿Qué tipo de sesión vas a hacer?
Book de modelo
Retrato profesional
Sesión en pareja
Sesión para músico / DJ / productor
Sesión editorial / moda
¿Qué quieres que se sienta en las fotos?
Alegre y energético
Romántico e íntimo
Dramático e intenso
Cool / urbano / con actitud
La playlist ideal no es la que tiene las canciones “de moda”, sino la que ayuda a:
ponerte en ese mood,
mantenerlo durante la sesión,
y que no choque con lo que quieres transmitir.
3. Playlist por mood: qué poner según el tipo de sesión
A continuación, te dejo una guía por atmósferas, con ejemplos de canciones que funcionan muy bien en sesión. No son reglas rígidas, pero sí un punto de partida sólido.
3.1. Mood alegre y energético (para romper el hielo y mover el cuerpo)
“Blinding Lights” – The Weeknd (funciona en varias categorías)
“Havana” – Camila Cabello
“Start Me Up” – The Rolling Stones
“Shape of You” – Ed Sheeran
“Smells Like Teen Spirit” – Nirvana (para algo más grunge / rebelde)
Este tipo de música invita a:
moverte con más seguridad,
jugar con la mirada y el cuerpo,
y entrar en un mood más “personaje”.
3.3. Mood romántico / íntimo (para parejas o retratos sensibles)
Ideal para:
Sesiones de pareja
Retratos íntimos o más emocionales
Momentos donde quieres bajar revoluciones y conectar
Canciones sugeridas:
“All of Me” – John Legend
“Viva La Vida” – Coldplay
“Rolling in the Deep” – Adele
Baladas suaves o versiones acústicas que te gusten
Estas canciones ayudan a:
bajar la ansiedad,
estar más presente con la otra persona,
y entrar en un mood más emocional.
En sesiones de retratos profesionales, a veces también usamos este tipo de música para lograr expresiones más suaves y honestas, especialmente cuando el objetivo es algo más humano que “corporativo rígido”, como en la fotografía de retratos profesionales.
Retratos donde quieras jugar con sombras, perfiles, actitud fuerte
Canciones sugeridas:
“Creep” – Radiohead
“Rolling in the Deep” – Adele (otra vez, pero usada distinto)
“Smells Like Teen Spirit” – Nirvana
Temas más oscuros o atmosféricos que te metan en personaje
Con este tipo de música logras:
expresiones más intensas,
miradas profundas,
posturas más marcadas,
y esa sensación de “poster de disco” que muchas personas buscan.
4. Tabla rápida: qué música usar según el tipo de sesión
Tipo de sesión
Mood recomendado
Qué buscar en la playlist
Ejemplos de temas
Book de modelo (comercial)
Alegre, enérgico, cool
Ritmo medio/alto, temas conocidos, buen groove
Happy, Can’t Stop the Feeling!
Book de modelo editorial
Cool, moderno, intenso
Sonidos más atmosféricos o alternativos
Blinding Lights, Creep
Retratos profesionales
Suave, tranquilo, confiado
Baladas soft, pop tranquilo, algo de energía al inicio
Viva La Vida, All of Me
Sesión de pareja
Romántico, íntimo
Baladas, acústicos, pop romántico
All of Me, temas que los representen
Sesión para músico/DJ
Depende del estilo del artista
Canciones del propio artista o del género que representa
Rock, electrónica, urbano, etc.
Eventos corporativos
Neutro, elegante, positivo
Música de fondo que no distraiga, pero acompañe
Pop suave, funk ligero
5. Cómo armar tu propia playlist para la sesión
En vez de depender solo de lo que ponga el estudio, puedes llegar con tu propuesta:
Elige 3–4 moods que quieras usar en la sesión
Por ejemplo: empezar alegre, luego algo más intenso, terminar más suave.
Crea una playlist de 20–30 canciones máximo
Así no estás saltando temas cada 2 minutos.
Incluye canciones que ya conoces y te hacen sentir bien
Lo importante es cómo te mueven a ti, no si son “cool” o no.
Pásala al fotógrafo antes de la sesión
Esto ayuda a planificar el orden: dónde conviene energía alta, dónde bajar.
En VOGG, por ejemplo, es común que alguien que viene a un book de fotos para modelos llegue con su playlist y la mezclemos con la nuestra para balancear energía, ritmo y variedad.
6. Consejos prácticos para usar la música durante la sesión de fotos
Habla entre sets de canciones: si hay un tema que no te gusta o te distrae, se cambia y listo.
Usa el ritmo para moverte: no hace falta bailar, pero sí puedes usar el tempo para cambiar de pose cada compás o cada frase.
Deja que la música te “invite” a mirar de otra forma: hacia abajo, hacia arriba, lejos, al lente… según lo que te haga sentir.
Si hay partes más dramáticas de la playlist, úsalas para fotos más intensas: miradas fuertes, gestos marcados, sombras.
En sesiones de eventos corporativos, la música suele estar definida por el propio evento, pero el mismo principio aplica: si hay momentos más intensos (subida al escenario, premiaciones, etc.), también cambia la energía del lugar, y eso se nota en las fotos de fotografía de eventos corporativos.
7. Errores comunes al elegir música
Poner música que te encanta… pero te distrae totalmente
Si te dan ganas de cantar a gritos, puede ser divertido, pero a veces te saca del foco.
Elegir solo canciones lentas si te da vergüenza moverte
A veces un beat más marcado ayuda mucho más a soltarte.
Playlist muy corta que se repite 20 veces
Terminas cansado de las mismas canciones y baja la energía.
Temas con letras que te bajan el ánimo
Si vas a una sesión para sentirte fuerte y seguro, evita letras ultra tristes o que te conecten con algo muy personal en mal sentido.
8. Conclusión: la playlist es parte del estilismo emocional
La música es una herramienta invisible que afecta cómo te ves en las fotos:
Si estás tenso, se nota.
Si estás conectando con lo que suena, también se nota.
Si la playlist acompaña el objetivo de la sesión, todo fluye mejor.
La próxima vez que prepares tu sesión —ya sea un book de modelo, retratos profesionales o fotos más creativas— piensa en la música como parte del styling: no es solo ropa, maquillaje y luz; también es cómo te quieres sentir mientras te están fotografiando.
Y si no tienes idea por dónde partir, siempre puedes conversar con tu fotógrafo: alguien que vive en sesiones todos los días va a tener más de una playlist lista para adaptarla a tu estilo y a lo que quieras lograr frente a la cámara.
En el modelaje no basta con “pararse bonito”. Cada vez más, las marcas necesitan modelos que sepan actuar un poquito: que puedan contar una historia con la cara, el cuerpo y pequeños gestos.
A eso le llamamos acting en modelaje y publicidad:
La capacidad de un modelo para transmitir emociones y acciones específicas durante una sesión o un casting, sin necesidad de ser actor profesional.
Si solo sabes hacer “cara neutra” y “sonrisa”, te estás quedando corto. Aquí vamos a ver qué es exactamente el acting en modelaje, cómo se practica y cómo incorporarlo en tu book y tus polas sin sobreactuar.
1. Qué es el acting en modelaje y publicidad (y qué no es)
El acting en modelaje y publicidad NO es:
Fingir que eres actor/actriz profesional.
Montarte una escena de telenovela en cada foto.
Poner caras raras para “ser diferente”.
Es algo mucho más fino:
Saber modular tu expresión: de serio a cercano, de curioso a seguro, de relajado a intenso.
Usar tu cuerpo para contar algo: postura, manos, mirada, dirección del pecho, etc.
Ajustar tu energía según el tipo de trabajo: banco, marca de ropa urbana, campaña de salud, etc.
En un comercial de TV o una campaña, muchas veces te van a pedir cosas como:
“Mira a cámara como si te dieran una buena noticia”.
“Ríete fuerte, como si estuvieras con amigos”.
“ Camina hacia acá como si llegaras a una cita importante”.
Eso es acting en modelaje.
2. Por qué el acting importa cada vez más
Las marcas ya no buscan solo “caras bonitas”. Quieren:
Gente que pueda mostrar emoción sin sobreactuar.
Modelos que puedan adaptarse a un personaje: mamá, profesional, deportista, amigo, paciente, etc.
Perfiles que se vean reales en foto y en video.
En muchos castings comerciales, el acting pesa más que tus medidas: si tu gesto es rígido, te ven incómodo y pasa otro.
Por eso, cuando trabajamos un book para modelos en Santiago, no buscamos solo 25 fotos “bonitas”: buscamos variedad de miradas, energías y actitudes que demuestren que puedes dar más que una pose.
3. Cómo practicar acting sin volverte loco
No necesitas una escuela de teatro de tres años para mejorar tu acting como modelo. Puedes practicar así:
a) Referencias
Elige campañas que te gusten (moda, comerciales, lifestyle).
Observa qué hacen con la cara y el cuerpo: dónde miran, cómo se ríen, cómo usan las manos.
b) Práctica con cámara del móvil
Pon el móvil en trípode o apoyado.
Graba videos cortos donde:
Pasas de serio a sonrisa suave.
Miras algo fuera de cámara, luego vuelves.
Simulas escuchar algo que te sorprende, algo que te da risa, algo que te preocupa.
Revisa y pregúntate:
¿Me veo creíble o forzado?
¿Qué gesto me queda natural y cuál se ve raro?
c) Frente al espejo (sí, funciona)
Practica distintas intensidades de sonrisa.
Siente cómo se ve tu cara cuando estás realmente curioso, cansado, contento, etc.
Memoriza esas sensaciones para poder reproducirlas en sesión.
Alguna con más intensidad (mirada fuerte, actitud, carácter).
Alguna más relajada o “de vida diaria”.
La gracia es que el cliente pueda imaginarte en diferentes papeles.
En las polas
En las polas, el acting es muy sutil:
Cambios pequeños de expresión (ligera sonrisa vs. serio).
Postura abierta, presente.
Naturalidad.
No vas a hacer una escena, pero sí vas a mostrar que no eres un palo sin vida.
5. Errores comunes de acting en modelos
Algunos clásicos:
Sobreactuar Caras exageradas, gestos teatrales, poses imposibles. Se nota a la primera y resta más de lo que suma.
Hacer siempre la misma cara “que te gusta” Esa media sonrisa que usas en todas las fotos… mata la variedad.
Pensar solo en la cara y olvidar el cuerpo La expresión está también en los hombros, el pecho, las manos, la forma de pararte.
No escuchar la dirección Si el fotógrafo o director te pide “menos” y tú sigues igual, no estás actuando: estás posando a tu bola.
Confundir acting con ego Esto no va de “mira qué intenso soy”, va de servir a la historia que se está contando en esa campaña o sesión.
6. Cómo mejorar tu acting en sesión (el día D)
Cuando vengas a una sesión —de book, polas o test—, puedes hacer esto:
Llegar con referencias guardadas en el móvil (2–3 campañas que te gusten).
Decir honestamente qué te sale natural y qué te cuesta.
No bloquearte si al principio te ves raro: a todos nos pasa.
Tomar la dirección como un juego: probar, ajustar, volver a intentar.
En las sesiones de book para modelos, muchas veces trabajamos pequeñas “micro escenas” para sacar expresiones más auténticas. Y en las sesiones de fotos para casting en estudio, aunque todo es más técnico, igual se nota quién tiene algo de acting y quién solo está aguantando la respiración.
7. Acting, castings y trabajo real
En castings para comerciales te van a medir sobre todo por:
Qué tan natural se ve tu reacción.
Qué tan bien entiendes la indicación.
Qué tan rápido puedes ajustar si te piden algo distinto.
Puedes tener el look perfecto, pero si en el video de casting pareces un robot, lo tienes complicado.
Paralelo a todo eso: practicar acting y dejar que se note en tu book y castings.
8. Próximo paso: que tus fotos cuenten algo más que “estuve ahí”
Si quieres que tus fotos dejen de ser solo un registro y se conviertan en herramientas para conseguir trabajo, el acting no es opcional: es parte del paquete.
A partir de ahí, cada vez que alguien vea tu material va a sentir algo más que “ok, buena cara”: va a pensar “esta persona puede sostener un personaje frente a cámara”.
¿Mides menos de 1.70? Perfecto. Entonces esto te interesa y mucho. Porque si estás esperando que te digan que «igual puedes», este no es el lugar. Aquí vamos al grano: no te van a elegir por tu estatura, te van a elegir porque eres jodidamente buena. Y si no lo eres, da igual lo que midas.
Si mides menos de 1,70, tu ventaja no va a ser la altura, va a ser el enfoque. Y eso empieza con mostrarte bien. Aquí puedes ver cómo trabajamos el book para modelos en Santiago cuando el objetivo son comerciales, redes y agencias que valoran personalidad sobre centímetros.
La industria del modelaje tiene reglas claras… y sí, muchas de ellas están basadas en estándares físicos, como la altura. Pero también tiene algo más poderoso: huecos para quienes rompen las reglas con estilo. Porque cuando una modelo baja destaca, no es por caridad, es porque arde. Porque se planta frente a la cámara o entra a un casting y no se la puede ignorar. Así de simple.
Y si tú no estás ahí todavía, no es porque te falten centímetros. Es porque algo en tu propuesta visual, en tu presencia o en tu ejecución, no grita lo suficiente. Si tu foto no dice nada, el cliente tampoco dirá nada. Pasará al siguiente perfil y ni se acordará de tu nombre. Lo digo con cariño brutal.
¿La buena noticia? Todo eso se puede trabajar. Pero empieza desde un lugar incómodo: dejar de culpar a tu estatura.
La verdad incómoda: el mito de la altura en el modelaje
Sí, hay una estatura “ideal”. Las agencias de pasarela suelen buscar mínimo 1.75 m para mujeres y 1.85 m para hombres. No es capricho: responde a proporciones visuales, ropa que cae mejor, fotografía editorial. Pero esa es una puerta, no todas.
La moda comercial, la publicidad, el e-commerce, incluso la televisión, buscan perfiles auténticos, impactantes, creíbles. ¿Cuántas campañas has visto donde la modelo se parece más a tu amiga que a una diosa inalcanzable? Eso no es casualidad. Eso es estrategia de mercado.
Y ahí, las modelos bajitas tienen campo de juego. Solo que es un campo más exigente. No basta con encajar. Hay que sobresalir.
“Las modelos bajitas que trabajan no están ahí por caridad. Están ahí porque revientan la cámara.”
No es una frase bonita, es un hecho. La altura dejó de ser el único filtro hace rato. Ahora se busca lo que nadie puede imitar: energía, autenticidad, sello propio. Eso que hace que un casting pase de “gracias, siguiente” a “¿quién es ella?”
Lo que no te cuentan las agencias si no das la talla “mínima”
Aquí viene otra parte que nadie te explica claro: las agencias no son enemigas, pero tampoco madrinas de hada. Ellas no están para cumplir tus sueños, están para hacer dinero. Representan modelos que saben que van a funcionar.
¿Y eso qué implica para ti si mides 1.68, 1.65 o incluso menos? Que tienes que llegar con el paquete completo. No basta con ser “linda”, ni con tener “potencial”. Tienes que tener resultados. Y eso se demuestra con un portfolio que hable más fuerte que cualquier centímetro.
Las agencias reciben cientos de postulaciones. Y si tu book tiene las mismas poses neutras, la misma cara apagada y el mismo fondo sin alma… no te van a llamar. Porque no les estás dando una razón para hacerlo.
“¿Quieres tener una oportunidad real? Hazte fotos que hablen por ti. Fotos con intención. Con historia. Con fuego.”
¿Sabes lo que sí buscan? Presencia, mirada, actitud. Una secuencia de fotos que parezca sacada de una campaña real. Una propuesta visual clara, profesional, estratégica. Y sí, también valoran cuando alguien que mide menos rompe el molde. Porque demuestra que tiene más hambre. Y eso vende.
¿Qué es realmente ser modelo “petite”? Oportunidades y realidades
Ser modelo petite no es un consuelo ni una categoría menor. Es un nicho profesional que existe, crece y factura. En mercados como el estadounidense, europeo y asiático, hay agencias especializadas en modelos petite, normalmente con alturas que oscilan entre 1.53 y 1.70 m.
Este perfil es perfecto para campañas donde el target real del producto no mide 1.80, sino que representa a la mujer común con estilo propio. Ropa, cosmética, catálogos online, e-commerce, accesorios, campañas digitales… la demanda existe. Pero lo que no existe es espacio para las medias tintas.
Si mides menos, debes ser mejor. Mejor expresión, mejor storytelling en tus fotos, mejor manejo del cuerpo. No puedes permitirte pasar desapercibida.
“Esto va de destacar, joder. De diferenciarte. De convertir tu ‘desventaja’ en tu seña de identidad.”
Y eso empieza por dejar de pensar como excepción. No eres “la bajita que quiere ser modelo”. Eres una modelo que va a ser imposible de ignorar, y punto.
¿Qué buscan los directores de casting realmente?
Un estudio de Backstage.com, sitio líder en castings en EE.UU., reveló que:
“El 78% de los directores de casting prioriza la presencia escénica y expresividad facial por sobre las medidas físicas exactas.” Fuente: Backstage Casting Trends Report, 2023
¿Lo ves? No es un tema de centímetros. Es de cómo usas el cuerpo que tienes para contar algo. ¿Tu mirada habla? ¿Tu pose transmite? ¿Tu imagen se queda en la cabeza?
Las claves para destacar midiendo menos de 1.70
Tener menos estatura implica entender tus fortalezas y usarlas como armas. Aquí van algunas claves esenciales:
Fotografía potente y dirigida: Cada book fotografico debe estar pensada como si ya fueras parte de una campaña. Nada de fotos genéricas. Cada imagen tiene que contar una historia, tener intención y mostrar diversidad.
Actitud frente a cámara: Aprende a dominar tu lenguaje corporal. Juega con ángulos, poses, expresiones. La cámara capta energía antes que altura.
Versatilidad de estilo: Una modelo bajita no puede ser “solo linda”. Tiene que poder ser editorial, comercial, urbana, elegante, atrevida. Porque eso amplía el tipo de cliente al que puedes interesar.
Formación continua: Posado, expresión, pasarela, redes sociales. Sí, redes también. Porque hoy en día, tu Instagram puede valer tanto como tu book.
“Así que si mides menos de 1.70, no solo puedes ser modelo. Debes ser mejor.”
Y eso es una ventaja. Porque mientras otras se confían en su físico, tú vas a trabajar tu fuego.
Casting, presencia y actitud: los tres pilares que no dependen de tu estatura
Si hay algo que define a una modelo bajita exitosa, es que domina el casting. No llega a “ver qué pasa”. Llega a dejar huella. Eso se construye con:
Presencia: cómo entras, cómo te paras, cómo miras. Todo comunica.
Seguridad: no hablas desde la inseguridad de la altura, hablas desde la certeza de que tienes algo que ofrecer.
Preparatoria visual: te has preparado, sabes qué tipo de cliente te va, y llevas material que lo demuestra.
Porque al final esto va de transmitir. De provocar. De dejar al cliente pensando en ti después de que te fuiste.
“No puedes enviar fotos con la misma cara neutra de siempre. Porque si haces eso, estás jodida.”
Así de simple.
Errores que te condenan si no eres alta (y cómo evitarlos)
Vamos a decirlos sin filtros, porque si no los corriges ahora, vas a seguir recibiendo silencios:
Enviar fotos caseras o mal iluminadas.
Presentarte como “modelo en proceso” sin mostrar pruebas reales.
Depender de TFPs sin dirección artística ni visión comercial.
No saber para qué tipo de cliente encajas.
Hablar de la estatura como si fuera un trauma.
Cada uno de estos errores es una señal de que aún no estás lista. No porque midas menos, sino porque aún no estás proyectando seguridad, profesionalismo y claridad.
Aquí el estándar es otro: no se compite por altura, se compite por impacto.
Piensa en bloques visuales: una sesión beauty, una editorial, una más comercial.
Viste según tu cuerpo y estilo, no según clichés.
No repitas la misma expresión. Demuestra rango.
¿Y lo más importante? Que haya un concepto detrás. Que cada imagen cuente algo de ti.
“Todo empieza con una buena sesión de fotos. Pero no cualquiera. Una que cuente quién eres de verdad. Que rompa.”
Las agencias sí fichan bajitas, pero no a cualquiera
¿Hay agencias que aceptan modelos petite? Sí. ¿Aceptan a cualquiera que mida menos de 1.70? No.
La mayoría busca modelos impactantes, con personalidad arrolladora, contenido sólido, propuestas claras. Gente que ya hizo parte del camino y no necesita que la guíen desde cero.
Tu objetivo es que cuando una agencia vea tu book, piense: “¿cómo no la he fichado ya?”
No importa si tienes que hacer 3, 5 o 10 sesiones hasta que todo encaje. Cuando lo logres, será evidente. Y si aún no sabes por dónde empezar, empieza por dejar de pensar como víctima.
Tabla comparativa: ¿Modelo promedio vs. Modelo bajita que triunfa?
Característica
Modelo promedio
Modelo bajita que se posiciona
Estatura
1.75 – 1.80 m
1.58 – 1.69 m
Fotos
Buenas, correctas
Inolvidables, provocadoras
Actitud frente a cámara
Neutra, elegante
Audaz, determinada
Diferenciación
Busca encajar
Sabe que tiene que destacar
Presencia en redes o book
Genérica
Potente y auténtica
Trabajos conseguidos
Por norma
Por talento y estrategia
Si mides poco, necesitas destacar mucho
Las modelos bajitas que se abren camino no se parecen entre sí. No intentan ser la copia en miniatura de una modelo alta. Son un nuevo formato. Un perfil propio. Una energía distinta.
Y eso, joder, vende. Porque las marcas están buscando cada vez más representación real. Quieren gente con chispa, con personalidad, con historia. No maniquíes huecos.
¿Qué tipo de fotos necesitas si mides menos de 1.70?
Fotos que hablen de ti sin que tengas que abrir la boca. Fotos que no pidan permiso. Que te pongan sobre la mesa con claridad: “aquí estoy y no vas a poder ignorarme”.
Olvídate de:
Fondos blancos sosos.
Poses de revista de peluquería.
Mirada vacía.
Empieza a pensar en esto como una estrategia de marca personal. Porque eso es lo que eres: una marca que tiene que conectar, transmitir, convencer. Y para eso necesitas:
Una dirección de arte sólida.
Un fotógrafo que sepa leerte y disparar en el momento exacto.
Y sobre todo, estar tú lista para comerte la cámara.
¿Y si ya te rechazaron antes?
Perfecto. Mejor. Cada “no” es una vacuna para hacerte más fuerte.
Te rechazaron por la estatura… mentira. Te rechazaron porque no supiste venderte. Porque tu book no contaba nada. Porque tus fotos eran una copia más de lo que ya han visto mil veces.
¿La solución? Haz fotos que no se puedan ignorar. Y desde ahí, vuelve a postular. No como una que “quiere intentar”, sino como una que ya se siente modelo y está buscando aliados.
Si tu estatura no va a cambiar, lo que sí puedes cambiar es la calidad de tus fotos. Un book para modelos pensado para tu perfil puede ser la diferencia entre seguir mirando desde afuera o empezar a trabajar de verdad.
¿Quieres postular a una agencia de modelos, enviar tu book a un representante o empezar a probar en castings de publicidad, pero no estás seguro si tu material “da el ancho”?
Te entiendo.
La mayoría se queda pegada en lo mismo:
No sabe si las fotos que tiene sirven o no.
No entiende qué piden las agencias en realidad.
Mezcla selfies, fotos de carrete y retratos viejos… y espera que funcione.
Las agencias y productoras no siempre responden, pero casi todas miran lo mismo:
Tu book, tus polas y tu presentación. Si eso está mal, ni siquiera llegas a la etapa de “no”.
En esta guía te explico, de forma clara:
Qué tipos de agencias hay y qué buscan.
Qué requisitos mínimos debe cumplir tu book.
Qué formato de fotos prefieren (tamaño, cantidad, estilo).
Cómo adaptar tu material según el tipo de trabajo que quieres conseguir.
1. Qué tipos de agencias existen (y por qué eso cambia tu book)
No todas las agencias son iguales. Según el foco, van a valorar cosas distintas en tu material:
a) Agencias de modelos (moda y comercial)
Trabajan con modelos de moda, editoriales, campañas de ropa, belleza.
También con modelos comerciales para publicidad, retail, bancos, clínicas, etc.
Suelen pedir:
Polas muy limpias.
Book con fotos que muestren expresividad y versatilidad.
b) Agencias de talentos y representación
Representan actores, actrices, presentadores, influencers, creadores de contenido.
Les importa tanto cómo te ves como cómo te mueves y hablas.
Piden:
Fotos tipo book.
Self tapes y links a redes sociales.
c) Agencias y empresas de promoción / eventos
Trabajan con anfitrionas, promotoras, edecanes, staff de eventos.
Ponen mucho ojo en:
Fotos de cuerpo entero.
Presencia de pie.
Energía y sonrisa.
Saber a cuál tipo de agencia quieres escribir primero te ayuda a preparar un book alineado con lo que buscan.
Si quieres tener todo el ecosistema de fotos para modelos, anfitrionas y promotoras cubierto, esta página te da una buena vista general: Fotografía para modelos en Santiago
2. Requisitos básicos que casi todas las agencias piden
Hay ligeras variaciones, pero en general las agencias piden:
Algunas agencias grandes (como Elite, IMG, etc.) publican en sus sitios ejemplos de polas y listados de requisitos similares: fotos claras, sin filtros, sin lentes, sin accesorios que distraigan, ropa ajustada y fondo limpio.
La idea es que tu material deje claro cómo eres en realidad, no sólo cómo te ves en la mejor selfie de tu vida.
3. Formato del book para agencias: cuántas fotos y de qué tipo
No necesitas 50 fotos. De hecho, eso juega en tu contra.
Un buen book inicial para agencias puede tener entre 10 y 15 fotos, que muestren:
2–3 retratos en primer plano (con y sin maquillaje cargado).
2–3 fotos de medio cuerpo (cintura hacia arriba).
3–4 fotos de cuerpo entero.
2–3 fotos con un estilo diferente (más moda, más urbano, más elegante, etc.).
Si quieres ver cómo se estructura un book para presentar a agencias en Santiago (con ejemplos y propuestas concretas), puedes revisar: Book de fotos para modelos en Santiago
4. Polas: el requisito que muchas personas descuidan
Las polas (o digitals) son probablemente la parte más importante de tu material para una agencia seria.
¿Por qué?
Porque son la forma en que el/la booker puede imaginarse cómo te verías:
Con diferentes looks.
En sesiones de trabajo reales.
En un casting “sin maquillaje”.
Qué piden normalmente en polas
Fondo liso (idealmente blanco o gris claro).
Luz uniforme, sin sombras raras.
Ropa ajustada, pero simple:
Jeans + top/blusa lisa.
Evita logos grandes, estampados recargados y ropa holgada.
Sin maquillaje cargado (piel lo más natural posible).
5. Tabla resumen: qué fotos incluye un kit básico para agencias
Para que sea más claro, aquí va una tabla con una propuesta de “kit base”:
Elemento
Cantidad aproximada
Detalle
Polas rostro
2–3
Frente, perfil, ¾, sin maquillaje cargado
Polas cuerpo entero
2–3
Cuerpo completo, de pie, postura natural
Book – retratos
2–3
Primer plano, distintas expresiones
Book – medio cuerpo
2–3
Poses naturales, vestido/camisa, algo de actitud
Book – cuerpo entero
3–4
Cambios de vestuario, movimiento, looks moda/comercial
Con este kit, ya puedes postular con tranquilidad a agencias, casting de publicidad, eventos y marcas.
6. Errores que hacen que las agencias no tomen en serio tu book
Estos son los clásicos:
Fotos con filtros de Instagram.
Fotos de carrete / fiesta con otras personas recortadas.
Fotos antiguas que ya no se parecen a cómo te ves hoy.
Retoques tan fuertes que la piel parece plástico.
Enviar 40 fotos todas casi iguales.
Mandar sólo selfies.
Otro error es confiar solo en academias “de modelos” que prometen mil cosas, pero no siempre te dejan claro qué sirve realmente para agencias. Para tener una idea más honesta de lo que necesitas para empezar, puedes leer: Qué se necesita para ser modelo: requisitos reales para empezar bien
7. Cómo adaptar tu book según el tipo de trabajo que quieres
No es lo mismo preparar un book para:
Moda/editorial, que busca poses más arriesgadas y looks fuertes.
Publicidad/comercial, donde quieres parecer alguien cercano y creíble.
Eventos y promociones, donde importa más cómo te ves de pie, sonriendo e interactuando.
Algunos ejemplos
Si apuntas a moda/editorial: Más importancia a:
Línea del cuerpo.
Poses con actitud.
Ropa con diseño y carácter.
Si apuntas a publicidad/comercial: Más importancia a:
8. Cómo enviar tu book a una agencia (sin quemar tu primera impresión)
Tu material puede estar perfecto, pero si lo envías mal, pierdes puntos.
1) Elige bien las fotos
10–15 fotos máximo.
Incluye las mejores polas + una selección cuidada de tu book.
Evita repeticiones (no mandes 5 fotos casi iguales).
2) Formato
Carpeta en la nube (Drive, Dropbox, etc.) o PDF liviano.
Nombres de archivos claros (ej.: nombre_apellido_pola_frente.jpg).
3) Mensaje
Un correo simple y profesional:
Asunto: Postulación – [Tu nombre]
Hola, soy [tu nombre], tengo [edad] años y vivo en [ciudad]. Me gustaría postular como [modelo / modelo comercial / anfitriona / promotora] en su agencia.
Muchas gracias por su tiempo, [Tu nombre] [Teléfono / Instagram]
9. Plan de acción en 7 días para dejar tu book “apto agencia”
Día 1–2 Define qué tipo de agencia te interesa: moda, comercial, talentos, eventos. Haz limpieza en tus fotos: elimina lo que no te representa.
Día 3–4 Agenda una sesión enfocada en book + polas. Si estás en Santiago, podemos ver tu caso para preparar tu material de una vez.
Día 5 Selecciona tus mejores fotos y arma tu kit (según la tabla de arriba). Prepara un pequeño texto de presentación.
Día 6–7 Haz una lista de agencias y envía tu material de manera ordenada. Registra quién te responde, quién no y en qué fechas.
10. Preguntas frecuentes sobre requisitos de agencias
¿Todas las agencias piden lo mismo? No exactamente, pero muchas coinciden en lo básico: polas recientes, book claro, datos físicos y fotos sin filtros.
¿Un book de estudio barato sirve igual que uno profesional? Depende. Lo importante no es sólo la cámara, sino que las fotos estén pensadas para agencias, no sólo para redes sociales. Un book bien dirigido se nota.
¿Necesito experiencia para que una agencia me tome en serio? No. Lo que sí necesitas es material que muestre tu potencial y actitud profesional.
¿Cuánto debo invertir al principio? No tienes que gastar una fortuna, pero sí es buena idea destinar algo para un book y unas polas que de verdad te abran puertas.
11. Si vas a escribirle a una agencia, que tu book hable bien de ti
Si estás leyendo esto, probablemente estás en uno de estos puntos:
Tienes fotos, pero no estás seguro si sirven para una agencia.
Nunca has hecho un book profesional y no quieres tirar tu dinero.
Quieres empezar a mandar material, pero te da miedo no cumplir los requisitos.
La verdad es que:
Tu book puede ser tu mejor aliado o tu peor enemigo. La diferencia está en cómo lo preparas.
En VOGG te ayudo a crear un book y unas polas pensadas específicamente para agencias y castings:
Sesión guiada, con dirección de poses y expresiones.
Polas limpias, con luz de estudio y fondo neutro.
Book adaptado al tipo de trabajos que quieres conseguir (moda, comercial, eventos, etc.).
Si quieres que tu próxima postulación a una agencia tenga un material que te represente de verdad, reserva tu sesión de fotos en Santiago y armemos juntos el book que sí cumple los requisitos.
¿Te llamaron a un casting o quieres empezar a postular a agencias, publicidad o eventos, pero no tienes idea qué fotos mandar?
Relaja.
A la mayoría le pasa lo mismo:
No saben si mandar selfies o fotos “lindas de Instagram”.
No entienden la diferencia entre polas, book y fotos de “vida real”.
Y terminan enviando material que no muestra su verdadero potencial.
Resultado: los castings nunca responden, las agencias no devuelven el correo y sientes que “no calificas”… cuando en realidad el problema son las fotos.
En esta guía te explico, paso a paso:
Qué tipos de casting existen hoy en Chile.
Qué tipo de fotos piden según el casting.
Qué son las polas y por qué son tan importantes.
Y cómo preparar una sesión de fotos pensada 100% para castings.
Si quieres ir directo a la práctica, puedes ver aquí cómo trabajo yo las sesiones para castings, book y polas
1. Qué es realmente un casting (y qué buscan de ti)
Un casting es una audición: una prueba donde el cliente, la agencia o la productora quiere ver:
Cómo te ves frente a cámara.
Qué energía transmites.
Qué tan bien encajas con la idea de la campaña o el personaje.
Antes de verte en persona, casi siempre van a pedir:
Fotos recientes (book + polas).
A veces un video corto de presentación (self tape).
Tus datos básicos (edad, altura, tallas, ciudad).
Si tu material no está claro, desactualizado o parece improvisado, simplemente pasan a la siguiente persona.
2. Tipos de casting más comunes en Chile
No todos los castings son para modelos de pasarela. Hoy se buscan perfiles muy distintos:
Casting para modelos de moda Desfiles, editoriales, campañas de ropa, lookbooks.
Casting para publicidad Comerciales de TV, campañas digitales, redes sociales de marcas, bancos, clínicas, universidades, retail, etc.
Casting para anfitrionas y promotoras Eventos, ferias, activaciones de marca, supermercados, malls.
Casting para UGC / creadores de contenido Personas que graban videos y fotos usando productos para campañas en redes.
Casting para actores y actrices Spots publicitarios, series, proyectos audiovisuales.
Cada uno de estos castings puede pedir fotos un poco distintas, pero todos tienen algo en común:
Quieren ver cómo eres de verdad… con buenas fotos.
3. Polas vs book: qué te piden en un casting
Para la mayoría de los castings te van a pedir dos tipos de material:
a) Polas (o “digitals”)
Son fotos MUY simples y honestas:
Fondo neutro.
Luz limpia.
Ropa básica (jeans y polera, o ropa ajustada simple).
Sin maquillaje fuerte.
Sin filtros.
Ángulos mínimos que suelen pedir:
Primer plano de frente.
Perfil.
¾.
Cuerpo entero.
Piensa en las polas como tu “foto carnet de alta calidad”: sirven para ver tu cara real, tu postura y tus proporciones.
“Hola, soy [tu nombre], vivo en [ciudad] y me interesa postular al casting de [marca/proyecto]. Adjunto mi book y mis polas.
Datos: [edad], [altura], [tallas].
Gracias por considerarme, quedo atento/a.”
3) Actualización
Si cambiaste de look (corte de pelo, color, peso): actualiza tus fotos.
Si no te llaman por un tiempo, revisa si tu material aún te representa bien.
9. Plan de acción en 7 días para mejorar tus fotos de casting
Día 1–2 Define qué tipo de castings quieres (moda, publicidad, eventos, UGC, etc.). Limpia tus redes y borra lo que no te ayuda.
Día 3–4 Agenda una sesión de fotos enfocada en casting: book + polas. (En Santiago podemos verlo juntos en estudio).
Día 5 Selecciona tus mejores fotos y arma un kit: Carpeta con book + polas + self tape (si aplica).
Día 6–7 Haz una lista de agencias, productoras y marcas. Empieza a mandar tu material y registra quién responde.
10. Preguntas frecuentes sobre fotografía para casting
¿Puedo mandar selfies al casting si salgo bien? Mejor no. Guarda las selfies para tu Instagram personal. Para casting, usa siempre fotos claras, con buena luz y sin filtros.
¿Necesito un book caro para postular a mi primer casting? No necesariamente caro, pero sí profesional y útil. Un buen book y unas polas bien hechas pueden marcar la diferencia entre que nunca te llamen o que entres en la base de una agencia.
¿Es distinto un book para casting de moda y uno para publicidad? La base puede ser la misma, pero para publicidad vas a necesitar más fotos “cotidianas”, sonrisas naturales y escenas donde parezcas una persona normal en una situación real.
¿Cada cuánto debo actualizar mis fotos de casting? Idealmente cada 6–12 meses, o antes si cambiaste de look de forma importante.
11. Deja de perder castings por malas fotos
Si llegaste hasta aquí, probablemente estás en uno de estos puntos:
Te llaman a castings, pero no estás seguro/a de qué fotos mandar.
Nunca te han llamado y sospechas que tus fotos no ayudan.
Quieres empezar en el mundo del modelaje, la publicidad o los eventos y no quieres improvisar.
La realidad es que:
Unas buenas fotos de casting no garantizan el trabajo, pero unas malas fotos casi siempre garantizan que te ignoren.
En VOGG te ayudo a crear el kit completo de fotos para casting:
Polas profesionales con fondo neutro y luz limpia.
Book enfocado en el tipo de castings que quieres (moda, comercial, eventos, UGC).
Material listo para enviar por WhatsApp, correo o formulario.
Si quieres dejar de cruzar los dedos y empezar a postular con seguridad, agenda tu sesión de Book de fotos para modelos en Santiago y armemos juntos el material que necesitas para tu próximo casting.
Las tendencias en fotografía de eventos han cambiado radicalmente en los últimos años. Hoy, cubrir un evento ya no es solo “tener registro por si acaso”: es generar activos visuales que sirven para marketing, ventas, posicionamiento de marca, cultura interna y hasta para atraer talento.
En 2026, la fotografía de eventos corporativos se cruza con:
Estrategia de contenidos: las fotos se piensan desde el inicio para web, redes, PR y comunicación interna.
Tecnología y formatos digitales: drones, vertical first, interacción, realidad aumentada.
Experiencia humana: autenticidad, diversidad, emociones reales, no solo protocolo.
Todo esto tiene sentido si consideramos el contexto: según un análisis de estadísticas de marketing de eventos de Splash, el 83% de los profesionales de marketing considera que los eventos son críticos para el éxito de su empresa, y la mayoría los ve como uno de los canales más efectivos dentro de su estrategia global. Puedes revisar el informe completo aquí: https://splashthat.com/blog/event-marketing-statistics
Con esa importancia puesta sobre los eventos, no es raro que la fotografía haya tenido que subir mucho de nivel.
¿Necesitas un fotógrafo de eventos corporativos en Santiago?
Buscar emociones y reacciones: risas, atención, concentración, aplausos, gestos entre colegas, miradas entre speakers y audiencia.
Mostrar diversidad de ángulos: no solo el escenario, sino también backstage, equipo de producción, detalles del lugar.
En vez de “posar para la foto”, el objetivo es que las personas se olviden de la cámara y vivan la experiencia. El fotógrafo actúa como un observador atento que arma el relato con lo que sucede.
¿Por qué las empresas están pidiendo esto?
Porque esas imágenes funcionan mejor en redes sociales (se sienten reales, no posadas).
Porque ayudan a reforzar mensajes de cultura organizacional (colaboración, cercanía, ambiente).
Porque hacen que el evento no se vea “frío” y corporativo, sino humano y vivo.
Este enfoque suele integrarse dentro de una cobertura más amplia de fotografía de eventos corporativos, donde se mezclan momentos espontáneos con algunos retratos clave más posados.
2. Candid, naturalidad y escenas “entre momentos”
Conectado con lo documental, crece el peso del candid: fotos capturadas sin pedirle a la persona que mire a cámara o se acomode.
¿Qué tipo de imágenes candid funcionan mejor?
Gente conversando en un coffee break, en grupos de 2–3 personas.
Reacciones del público durante una charla: sorpresa, concentración, risa, emoción.
Detalles de manos, gestos y movimientos que en conjunto cuentan la historia del evento.
Pequeñas escenas “entre momentos”: alguien preparando notas, revisando el programa, mirando el escenario antes de que empiece.
Cómo se trabaja para lograrlo
Uso de lentes más largos para no invadir el espacio personal.
Movimientos suaves, sin flash directo que “rompa el momento”.
Leer la dinámica del lugar: no interrumpir conversaciones clave, no invadir espacios íntimos.
El resultado son fotos que conectan mejor con quien las ve: transmiten cómo se sentía estar ahí, no solo cómo se veía todo desde fuera.
3. Tomas aéreas con drones: contexto, escala y “plano wow”
El uso de drones en fotografía de eventos ya no es novedad, pero sí se ha refinado cómo y para qué se usan.
¿Dónde tiene sentido sumar dron?
Eventos al aire libre: ferias, congresos, festivales, actividades deportivas.
Activaciones de marca con montajes grandes o instalaciones visuales.
Reuniones de gran escala en centros de eventos, universidades, estadios, etc.
Qué tipo de contenido se busca con el dron
Mostrar la magnitud del evento: número de personas, tamaño del espacio, montaje.
Ubicar al evento en su entorno físico: ciudad, naturaleza, arquitectura.
Conseguir 2–3 planos muy potentes para usar en videos resumen, reels o piezas de “hero image”.
No se trata de que el dron sea el protagonista, sino de usarlo como herramienta puntual que suma contexto y espectacularidad. Las fotos “del suelo” siguen siendo la base de cualquier cobertura.
4. Edición cinematográfica y narrativa de marca
En 2026 la edición de las fotos de eventos se parece cada vez más a la lógica del cine y las series:
Paletas de color coherentes con la marca o el tipo de evento (más cálidas, frías, neutras…).
Contraste equilibrado: detalle tanto en sombras como en luces.
Procesos que garantizan consistencia entre eventos a lo largo del año.
¿Qué se busca ahora en la edición?
Que las fotos se vean profesionales y actuales pero no artificiales.
Que puedan convivir bien en la web de la empresa, en LinkedIn, en una nota de prensa y en un reporte anual.
Que cuando alguien ve una serie de eventos de la marca, perciba una línea visual coherente.
En muchos casos se definen lineamientos similares a los de una marca gráfica, pero aplicados a la fotografía: contrastes preferidos, tono general, saturación, uso de blanco y negro en algunos bloques, etc.
5. Contenido pensado para redes sociales: vertical first y multiplataforma
Antes se cubría un evento y solamente después se elegían algunas fotos para redes. Hoy, muchas empresas hacen el proceso al revés: desde el inicio piensan qué necesitan para Instagram, LinkedIn, TikTok o YouTube Shorts.
Cambios concretos en la forma de fotografiar
Buscar composiciones que funcionen bien en vertical (historias, reels, shorts).
Dejar espacio para texto en la foto: zonas “limpias” donde luego se puede agregar un titular.
Mezclar planos generales con retratos más cerrados para carruseles.
Entregas más inteligentes
Álbunes separados: uno “master” y otro curado para redes.
Recortes específicos ya listos en 4:5, 9:16, 1:1 según las necesidades del cliente.
Selecciones pensadas para campañas internas (por ejemplo, employer branding) y externas (clientes, prensa, stakeholders).
Es decir, la fotografía de eventos se integra completamente a la estrategia de contenidos de la empresa, no se queda en un archivo olvidado en un servidor.
6. Personalización profunda: eventos que se ven como la marca (no como cualquier evento)
Otra tendencia clara: las empresas no quieren que sus fotos de eventos se vean “como todas las demás”. Quieren que se vean como su marca.
¿Cómo se logra esta personalización?
Entrevista o reunión previa con marketing/comunicación: qué mensajes quieren transmitir, qué evitar, qué aspectos son clave.
Referencias visuales: campañas anteriores, moodboards, ejemplos de otros eventos propios.
Definición de prioridades: qué es más importante mostrar (speakers, asistentes, activaciones, interacción, producto, branding, etc.).
Aplicación en distintos tipos de eventos
Eventos corporativos internos (kick-off, aniversarios, capacitaciones): foco en personas, clima laboral, cultura interna.
Eventos con clientes: foco en experiencia, networking, cercanía y profesionalismo.
Lanzamientos de producto: foco en el producto en contexto + reacción de la gente.
La sostenibilidad también está entrando en la fotografía de eventos, tanto a nivel de producción como de contenido.
Prácticas más frecuentes
Menos impresiones físicas y más entregas digitales bien organizadas.
Menos desplazamientos innecesarios: optimización de equipos y logística.
Colaboración con proveedores que ya integran criterios ESG.
¿Cómo se ve esto en las fotos?
Documentar acciones concretas: uso de materiales reciclables, gestión de residuos, transporte compartido, iniciativas de inclusión.
Mostrar el lado humano de proyectos ligados a sostenibilidad, no solo el montaje “bonito”.
Generar contenido reutilizable para reportes de sostenibilidad, memorias, presentaciones con stakeholders.
En muchos casos, el propio evento está enfocado en temas ESG, y ahí la fotografía se convierte en prueba visual de lo que la empresa comunica.
8. Experiencias inmersivas e interacción: más allá de la foto “tradicional”
Las experiencias inmersivas, la realidad aumentada (RA) y los recursos interactivos empiezan a aparecer en algunos eventos, y la fotografía está aprendiendo a convivir con eso.
Ejemplos de lo que está ocurriendo
Instalaciones donde los asistentes se sacan fotos y luego, al escanear un código, ven animaciones o contenido extra sobre la marca.
Photobooths que combinan foto, video y gráficos en tiempo real.
Espacios donde la iluminación, las pantallas y la escenografía están pensadas para que la gente quiera hacerse fotos y compartirlas.
¿Qué le exige esto al fotógrafo?
Captar no solo el resultado (la foto o el video que genera la instalación), sino la interacción: cómo la gente entra, mira, reacciona y comparte.
Entender cómo se integra ese material en la estrategia total del evento (ej. campaña con hashtag, concurso, etc.).
Es una capa más de complejidad, pero también una gran oportunidad para generar imágenes muy potentes y memorables.
9. Equipo humano: el fotógrafo como parte del equipo de producción
Otra tendencia menos visible, pero clave: el fotógrafo de eventos corporativos deja de ser “la persona que llega, saca fotos y se va” y pasa a ser una especie de aliado de producción y contenido.
¿Qué significa esto en la práctica?
Participar en la planificación previa: sugerir horarios para aprovechar mejor la luz, proponer rincones fotogénicos, pensar un pequeño “plan de cobertura”.
Coordinar con agencia de eventos, equipo de audiovisual y marketing para evitar duplicar trabajo y aprovechar mejor los momentos clave.
Entender el lenguaje de la marca, su tono y cómo se quiere mostrar hacia afuera.
Cuando esto funciona bien, la fotografía se alinea con la misma lógica que guía una buena estrategia de fotógrafo de eventos corporativos: no es un servicio aislado, sino una pieza integrada dentro de la comunicación de la empresa.
10. Cómo aplicar estas tendencias en tu propio evento
No se trata de hacer “checklist de tendencias” y usar todo al mismo tiempo. Lo importante es elegir lo que tiene sentido para tu realidad:
Evento interno pequeño: enfoque documental + candid, algunas fotos pensadas para intranet o comunicaciones internas, sin necesidad de grandes despliegues.
Congreso o seminario grande: documental, tomas amplias, algo de dron si aplica, fotos específicas para notas de prensa y LinkedIn.
Lanzamiento de marca o producto: más foco en personalización, diseño de escenografía fotogénica, fotos pensadas para campaña y medios.
Evento con foco en sostenibilidad: énfasis en prácticas concretas, personas detrás de la iniciativa, uso posterior en reportes ESG.
Un buen punto de partida es revisar primero qué necesitas después del evento (web, redes, prensa, interno) y, a partir de ahí, diseñar cómo debería ser la cobertura. Para seguir afinando ese criterio, puedes revisar esta guía para elegir al mejor fotógrafo de eventos según tus necesidades, que complementa muy bien las tendencias con decisiones prácticas.
¿Necesitas un fotógrafo de eventos corporativos en Santiago?