Elegir la ropa para una sesión de fotos de modelo no va de “qué me pongo para verme lindo”, va de estrategia.
Con 2 o 3 looks bien pensados puedes salir con material que sirva para:
Postular a agencias
Enviar a castings
Subir a redes sin que parezcan fotos improvisadas
Y con la ropa equivocada, puedes arruinar una sesión de fotos entera aunque el fotógrafo, la luz y tu energía estén perfectos.
En esta guía te dejo lo que recomiendo a quienes vienen a VOGG a hacer su book: básicos que nunca fallan, qué colores usar, qué evitar y un checklist final para que armes tu maleta sin volverte loco/a.
Si quieres que todo esto se traduzca en fotos listas para agencias y castings, aquí puedes ver cómo trabajamos el book para modelos en Santiago.
El kit básico que nunca falla
Antes de pensar en looks complicados, asegúrate de tener un “mínimo decente” que funciona casi siempre.
Al menos trae:
Top o polera lisa (negro, blanco o gris, sin logos ni estampados)
Jeans rectos azules o negros, que marquen tu silueta sin apretar raro
Pantalón oscuro (negro o azul marino) con caída limpia
Zapatillas simples y limpias
Para ellas: un top/bralette que permita ver hombros y cuello
Para ellos: una polera ajustada que muestre hombros y pecho sin ser “ropa de gimnasio”
Con este kit se pueden construir la mayoría de los planos que piden agencias: primeros planos, medio cuerpo y cuerpo entero.
Si tu objetivo es tener material muy limpio y técnico —como las fotos crudas que piden en castings y plataformas—, puede que te convenga hacer directamente una sesión de polas en estudio: fondo neutro, ropa básica y luz clara.
Colores y texturas que favorecen en foto
En foto, los colores y texturas se comportan distinto que en el espejo.
Algunas reglas simples:
Liso > estampado Los estampados distraen y “rompen” la figura. Un color liso deja que la atención se vaya a tu cara y tu expresión.
Colores neutros ganan casi siempre Negro, blanco roto, gris, beige, azul marino… Son colores seguros para book, polas y fotos para agencias.
Cuidado con el blanco nuclear Si el fondo o la luz son muy claros, un blanco puro puede “reventar” en cámara. Mejor off white o gris claro.
Textura sí, ruido no Tejidos con una textura suave (rib, algodón pesado, lino discreto) suman profundidad. Lentejuelas, vinilos y brillos duros suelen rebotar luz y distraer.
Piensa en tu ropa como un marco para tu cara y tu cuerpo, no como la protagonista.
Ajuste y silueta: que la ropa trabaje a tu favor
El fit (cómo calza la ropa) es casi más importante que el color.
Si dudas entre dos tallas, elige la que cae más limpia: sin arrugas raras, sin pliegues extraños en la cintura.
Para book y polas, es mejor que la ropa marque la silueta sin apretar hasta deformar.
Evita pantalones que se cortan en la zona del tobillo de forma rara, o prendas que te hacen encoger los hombros todo el rato.
La ropa no tiene que llamar la atención: tiene que ayudar a que se entienda tu forma real.
No necesitas llevarte medio closet. Con 2–3 combinaciones bien pensadas tienes de sobra.
Algunos combos que uso mucho en sesiones de book:
1. Look neutro “técnico” (para agencias)
Jeans rectos
Top o polera lisa (negro/blanco)
Pelo limpio y suelto Ideal para primeros planos, medio cuerpo y cuerpo entero clásicos.
2. Look casual con actitud
Mismo jean
Camisa abierta, chaqueta ligera o blazer sobre un básico
En la sesión jugamos con quitar/poner la capa exterior Con esto conseguimos variaciones de estilo sin tener que ir al probador 10 veces.
3. Look con un toque editorial
Una prenda con más carácter: chaqueta de cuero, blazer oversize, camisa interesante, vestido simple pero potente
Aquí buscamos 6–8 fotos con más “onda” para redes y book
La idea no es disfrazarte, es mostrar versiones de ti que pueden funcionar en castings distintos.
Qué NO llevar (lo que más arruina sesiones)
Hay cosas que veo una y otra vez y hacen sufrir las fotos:
Prendas con logos enormes o frases
Estampados muy agresivos o psicodélicos
Ropa de fiesta con brillos duros y lentejuelas
Pantalones o tops que te aprietan raro y se notan en cada gesto
Accesorios ruidosos: aros gigantes, cadenas que se mueven y hacen ruido, pulseras que chocan
Y algo importante: si tu Instagram es muy marcado por un estilo (ej: hiper urbano, hiper elegante), no hace falta negarlo… pero no lleves solo eso. Para book y polas siempre necesitamos una base neutra.
Pelo, maquillaje y uñas: menos es más (de verdad)
En foto profesional para book y casting, el maquillaje no está para que se note, está para ayudar.
Piel: base ligera si quieres unificar tono, pero sin capa gruesa.
Ojos: nada que cambie radicalmente tu forma natural (evita ahumados pesados).
Labios: tonos naturales, sin gloss extremadamente brillante.
Para el pelo:
Peinado, sí, pero con movimiento.
Evita lacas y productos que lo dejen rígido.
Ideal que podamos cambiar raya, volumen o textura durante la sesión.
Uñas:
Limpias, cortas o con esmalte neutro.
Nada que distraiga en primer plano (uñas neón, diseños muy complejos, etc.).
Recuerda: las agencias necesitan imaginarte en personajes distintos. Si el maquillaje es un personaje en sí, estorba.
Cómo armar la maleta para tu sesión (checklist)
Para que no se te vaya nada, aquí va una lista rápida. Llévatela en notas del móvil:
Ropa
2 tops o poleras lisas (negro/blanco/gris)
1 prenda con textura suave (rib, algodón pesado, etc.)
1 jeans recto
1 pantalón oscuro (negro/azul marino)
1 chaqueta ligera / blazer / camisa abierta
Ropa interior que no se marque raro
Calzado y accesorios
Zapatillas limpias y simples
Zapatos neutros (si tu perfil lo pide)
Accesorios mínimos (y fáciles de quitar/poner)
Extras útiles
Elásticos y pinzas para el pelo
Cepillo/peine
Toallitas o algodón para ajustar maquillaje
Agua y algo ligero para comer si la sesión es larga
Con esto puedes construir una sesión completa sin volverte loco cambiando de ropa cada cinco minutos.
Próximo paso: convertir tu vestuario en fotos que te consigan trabajo
Tener la ropa correcta es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es alguien que sepa:
Cómo colocarte frente a cámara
Qué planos y expresiones funcionan para lo que tú quieres
Qué material van a mirar agencias, castings y marcas
Si quieres salir de la sesión con material que realmente sirva, en VOGG puedo ayudarte con:
Tú te encargas de traer la ropa. Yo me encargo de que la cámara cuente la mejor versión de tu historia.
FAQs
¿Qué ropa es mejor para una sesión de fotos de modelo?
Lo más seguro es apostar por básicos lisos y neutros: tops y poleras negras, blancas o grises, jeans rectos y un pantalón oscuro que caiga limpio. La ropa debe marcar tu silueta sin apretar raro y no llevar logos ni estampados que distraigan. A partir de ahí, puedes sumar una prenda con más carácter (como un blazer o una chaqueta) para fotos con un toque editorial.
¿Cuántos looks debería llevar a mi sesión de fotos?
Con 2 o 3 looks bien pensados es suficiente para la mayoría de las sesiones de book. Un look neutro técnico (jeans + top liso), un look casual con una chaqueta o camisa abierta, y un look con algo más de estilo suelen cubrir todo lo que necesitas para agencias, castings y redes. Más looks no siempre significa mejores fotos; es mejor tener pocos y bien elegidos.
¿Puedo usar ropa con estampados, logos o colores muy fuertes?
Para book y polas es mejor evitarlos. Los logos, frases y estampados grandes llaman más la atención que tu cara y tu expresión. También es fácil que los colores muy saturados o los patrones complejos se vean raros en cámara. Si quieres incluir algo más llamativo, que sea solo en un look editorial y siempre teniendo al menos un look neutro y limpio como base.
¿Qué tipo de zapatos y accesorios son recomendables?
Zapatos simples y limpios: zapatillas neutras o zapatos que no se lleven todo el protagonismo. Si se van a ver los pies, mejor evitar zapatillas con colores fosforescentes. En accesorios, menos es más: aros pequeños, cadenas discretas y nada que haga ruido o se mueva demasiado. Recuerda que el foco debe estar en ti, no en tu collar.
Si cuando te ponen una cámara enfrente te quedas tieso, no eres el único. Posar no es “ser fotogénico” por magia: es mezcla de postura, ángulos, expresión y algo de actitud. Se aprende.
Este artículo está pensado para ti si:
vas a hacer tu primer book,
te invitaron a un casting,
o simplemente quieres dejar de salir raro en las fotos.
Te voy a explicar, paso a paso, cómo posar de manera natural y profesional, como trabajamos en las sesiones de fotos.
1. Antes de posar: lo que haces antes de la sesión importa más de lo que crees
La mayoría de la gente solo piensa en “qué pose hago” y se olvida de lo básico:
Duerme y come algo ligero
Si llegas muerto de sueño, la cara no miente.
Si llegas con el estómago pesado, el cuerpo se nota más lento y rígido.
No es una sesión de tortura, pero ayuda mucho:
dormir razonable la noche anterior,
comer algo ligero un rato antes (no llegar ni muerto de hambre ni recién reventado a almorzar).
Lleva ropa que te represente (y te deje moverte)
En estudios como el nuestro solemos sugerir:
jeans que te queden bien,
poleras o tops lisos,
prendas que muestren un poco la silueta sin apretarte de más.
Regla de oro: si no puedes moverte con naturalidad, no vas a posar con naturalidad.
Practica 5 minutos antes de ir
No necesitas una tarde entera de ensayo:
5–10 minutos frente al espejo,
gira el cuerpo, mueve hombros, prueba 3–4 expresiones,
mira qué ángulos te gustan más.
Llegas a la sesión con el cuerpo “calentado” y se nota.
2. Entiende tu mejor lado (tu punto seguro)
Todo el mundo tiene un lado que le favorece más. No es narcisismo, es anatomía.
Haz esto:
Párate frente al espejo.
Gira la cara ligeramente a la derecha y luego a la izquierda.
Mira en cuál te ves más proporcionado/a, más tú.
Haz lo mismo con selfies desde distintos ángulos.
Ese es tu punto seguro. Durante la sesión, cuando te pongas nervioso/a o se te vaya la inspiración, volver a esa posición hace que retomes confianza al tiro.
En sesiones de book para modelos casi siempre empezamos por ahí: encontrar tu lado, tu altura de barbilla y tu postura base.
3. La postura: media foto se decide en la columna
Tu cara puede estar perfecta, pero si el cuerpo dice “estoy incómodo”, se nota.
Piensa en:
Una cuerda imaginaria que tira suavemente desde la coronilla hacia arriba.
Hombros relajados, no pegados a las orejas.
Pecho abierto, pero sin sacar pecho de gimnasio.
Abdomen suave hacia adentro, solo lo justo para que no te colapses.
Si estás de pie:
apoya el peso en una pierna,
deja la otra más libre,
la cadera gira un poco, el cuerpo se ve más interesante.
Si estás sentado:
siéntate sobre los isquiones (los huesitos del poto),
evita derrumbarte hacia atrás como sillón de Netflix,
inclínate un poco hacia la cámara, eso te acerca y te hace ver más presente.
4. Manos: el gran drama de las fotos
Las manos son de las cosas que más delatan los nervios.
Errores típicos:
manos colgando como si no supieras qué hacer con ellas,
puños cerrados sin motivo,
dedos hiper tensos,
manos escondidas SIEMPRE detrás del cuerpo.
Ideas fáciles que funcionan:
Una mano en la cadera (deja un pequeño espacio entre brazo y torso).
Una mano jugando con el pelo, la manga, un collar, un bolsillo.
Las dos manos suaves sobre las piernas si estás sentado, una un poco más adelantada.
Mano al cuello o mandíbula, pero con dedos suaves, no clavados.
Tip rápido: si ves tus manos en la foto y parecen “manos de Playmobil”, están demasiado rígidas.
5. Cara y mirada: no todo es “sonríe”
No tienes que sonreír en todas las fotos. De hecho, un book entero solo sonriendo aburre.
Practica tres estados básicos:
Neutro relajado
Boca cerrada suave,
mandíbula relajada,
ojos tranquilos, no de “foto carnet”.
Sonrisa pequeña
casi solo en la boca,
deja que los ojos participen un poco (lo que llaman “smize”).
Sonrisa real
piensa en algo o alguien que de verdad te de risa,
deja que se desordene un poco,
no pasa nada si algunas se ven más “caóticas”, a veces esas son las que tienen más vida.
En fotos para casting, por ejemplo, solemos buscar mínimo estos tres registros, porque muestran que puedes expresar cosas distintas frente a cámara.
6. Tu cuerpo y la cámara: jamás frontal del todo
Plantarte totalmente de frente al lente, rígido, suele:
ensanchar más,
matar las líneas del cuerpo,
hacer que parezcas más bajo/a.
Prueba esto:
gira el cuerpo unos 30–45° respecto a la cámara,
mantiene el rostro más hacia el lente,
deja una pierna un poco adelantada, rodilla relajada.
Eso:
marca algo de silueta,
crea diagonales,
da sensación de naturalidad.
Piensa en triángulos:
entre brazo y cintura,
entre piernas y suelo,
entre cuello y hombro.
Los triángulos estilizan, los bloques cuadrados tienden a “aplastar”.
7. Usa el entorno: no eres un recorte flotando
Si estás en estudio, igual hay cosas con las que puedes interactuar:
pared,
taburete,
silla,
escalera,
caja.
Si estás en exterior, aún más:
barandas,
muros,
escalones,
estructuras.
Ideas rápidas:
apoyarte con la espalda o un hombro en una pared, cuerpo un poco girado.
sentarte en una escalera y jugar con diferentes alturas de piernas.
caminar hacia la cámara y dejar que el fotógrafo capture el movimiento.
Cuando te integras al entorno, la foto deja de parecer “pose forzada” y se ve más vivida.
8. Poses concretas que puedes usar ya mismo
No se trata de memorizar 50 poses, sino de tener 4–5 “bases” y variarlas.
Poses de pie
Cuerpo en diagonal, peso en una pierna, hombros relajados, mirada a cámara.
Cuerpo en diagonal, mirada por encima del hombro hacia atrás.
Brazos cruzados suaves (no de policía), hombros sueltos, barbilla un poco hacia adelante.
Una mano en el bolsillo, otra suelta o jugando con una prenda.
Poses sentadas
Sentado/a en el borde de la silla, torso ligeramente inclinado hacia la cámara.
Piernas en ligera diagonal, rodillas juntas o cruzadas suave, manos en piernas o sobre una rodilla.
Un codo apoyado en muslo o rodilla, mano al mentón, mirada hacia cámara o fuera de campo.
Poses de retrato (primer plano)
Rostro algo girado, mirada a cámara, una mano entrando suavemente por el borde del encuadre (pelo, cuello, barbilla).
Rostro casi frontal, mirada un poco por encima de la cámara (da aire, menos intimidante).
Rostro de perfil ¾, mirada hacia luz principal, expresión suave.
Todo esto tiene más sentido cuando alguien te lo va dirigiendo momento a momento, por eso en las sesiones de book fotográfico para modelos no te soltamos un “haz algo” y listo, sino que vamos construyendo poses desde lo sencillo hacia lo más complejo.
9. Diferencia según tu objetivo: book, casting o redes
No es lo mismo posar para subir una foto a Instagram que para presentarte a una agencia.
Si estás armando tu primer book
Necesitas variedad: de pie, sentado, retrato, algo de movimiento.
Necesitas mostrarte versátil, no un solo personaje.
Mejor pocas fotos muy buenas que muchas parecidas.
En un book para modelos, tu portfolio debería mostrar:
tu cara clara,
tu cuerpo,
tu capacidad de expresar cosas distintas.
Si son fotos para casting
Importa que se vea bien tu fisonomía, no solo el “look”.
Las poses no tienen que ser tan producidas, pero sí seguras.
Algunos castings piden fotos muy concretas: cuerpo entero, perfil, sonrisa, neutro.
Por eso existe el servicio específico de fotos para casting: la idea es darte justo lo que te van a pedir, sin inventar de más.
Si es para redes / marca personal
Puedes permitirte más juego con entorno y expresión.
Igual conviene evitar poses que no se parezcan a quién eres fuera de cámara.
Querer hacer poses de revista sin tener base: empieza simple, luego complica.
Quedarse congelado: la pose es movimiento detenido, no una estatua. Respira, haz micro-movimientos.
Copiar poses de otra persona que no tiene tu cuerpo / altura / energía: inspírate, no te disfraces de otro.
Mirar solo el resultado en el celular y perder el ritmo de sesión: confía un rato, no te bloquees por cada foto intermedia.
No hablar: si algo te incomoda, dilo. Un buen fotógrafo escucha.
11. Cómo trabajamos las poses en VOGG
En VOGG no esperamos que llegues posando como modelo profesional. Eso sería injusto.
Lo que hacemos es:
Empezar por poses muy sencillas, de pie, en estudio, con luz limpia.
Ver en cámara qué ángulos te favorecen más (lado, barbilla, postura).
A partir de ahí, ir subiendo la complejidad: sentado, movimiento, expresiones distintas.
Si lo necesitas, ayudarte también con todo lo que rodea a la sesión: ropa, requisitos técnicos y requisitos para tu book si estás pensando en postular a agencia.
No se trata solo de sacar fotos bonitas, sino de construir material que te sirva en serio: para agencias, castings y oportunidades reales.
12. Entonces… ¿cómo empiezo?
Puedes practicar todo esto solo/a en casa, y deberías hacerlo. Pero la gran diferencia se ve cuando:
tienes una buena luz,
alguien que sabe dirigir,
y una sesión pensada para tu objetivo (book, casting, agencia).
Si quieres que te ayude a posar, a entender qué te favorece y a salir de la típica “foto rara”, el siguiente paso es simple: revisa la fotografía para modelos en Santiago y, cuando lo tengas claro, escríbeme desde la página de contacto para planear tu sesión.
Ahí empezamos a trabajar, juntos, para que la próxima vez que estés frente a una cámara no pienses “ojalá salga algo”, sino “tengo claro qué hacer y se nota”.
Un book de modelo es mucho más que “un conjunto de fotos bonitas”. Es tu carta de presentación profesional frente a agencias, clientes, marcas y castings.
La diferencia entre un book cualquiera y un book bien pensado puede ser:
Que te tomen en serio o no.
Que te llamen a casting o te dejen en visto.
Que te vean como amateur o como alguien listo para trabajar.
En esta guía vamos a ver, paso a paso, cómo preparar una sesión de fotos que realmente te ayude a avanzar:
Qué deberías tener claro antes de la sesión
Cómo elegir fotógrafo y estilo de book
Qué ropa llevar y qué errores evitar
Cómo preparar expresiones y poses
Checklist final para el día de la sesión
Y te lo cuento desde la mirada de estudio que trabaja todos los días con modelos y personas que están empezando, como en las sesiones de book de fotos para modelos.
¿Listo para armar tu book en serio?
Hacemos tu book con dirección real (poses, expresión y actitud) para que salgas con material profesional listo para agencias, castings y redes.
1. Antes de la sesión: define tu objetivo (no todo book sirve para todo)
El primer error típico es pensar que “un solo book” sirve para todo. No siempre.
Pregúntate:
¿Buscas entrar por primera vez a una agencia de modelos?
¿Quieres actualizar tu material para campañas, e-commerce o redes?
¿Te interesa más el camino editorial/moda o el comercial (marcas, retail, publicidad)?
Tu objetivo define:
El tipo de fotos que necesitas.
El nivel de maquillaje y estilismo.
La variedad de outfits.
El tipo de gestos y actitudes.
Por ejemplo, muchas agencias recomiendan partir con algo muy básico: jeans, polera lisa, poco maquillaje, luz limpia. Esa lógica coincide con lo que agencias internacionales como Elite Model Management sugieren para materiales iniciales: looks simples que muestren tus proporciones y rasgos reales, sin producción exagerada. (cita usada como marcador; la fuente real deberías reemplazarla en tu web por la que elijas, p. ej. guía de una agencia grande que recomiende looks simples para test/portfolio).
2. Elige bien al fotógrafo (no todos hacen libros para modelos)
No todos los fotógrafos trabajan igual ni para lo mismo. No es lo mismo:
Un fotógrafo de matrimonios
Uno que hace solo eventos corporativos
Uno que se especializa en models & fashion
Para un book de modelo, te conviene alguien que:
Tenga experiencia real con agencias y castings.
Sepa qué tipo de fotos piden: polas, plano medio, cuerpo entero, beauty, lifestyle…
Entienda la diferencia entre un book para redes y un book para agencia.
Revisa el portafolio del fotógrafo y fíjate en:
Si las personas se ven naturales, con buena luz en el rostro.
Si hay variedad real de planos, gestos y ambientes.
Si el estilo calza con el tipo de modelo que quieres ser.
Un fotógrafo que trabaja seguido con modelos tiene claros los requisitos y expectativas de las agencias, como se explica más a fondo en el artículo de requisitos para tu book según agencias.
3. Localización: estudio, exterior o mezcla
No hay una sola opción correcta; depende de tu objetivo.
Estudio
Ideal para:
Test y polas limpias
Fotos muy neutras, sin distracciones
Material que muestre claramente proporciones, rostro y cuerpo
Ventajas:
Luz controlada, clima no importa
Se puede repetir la misma estética cada vez
Exterior / Lifestyle
Ideal para:
Mostrar cómo te mueves en entorno real
Books más editoriales o comerciales (marcas, street, lifestyle)
Contenido que se ve más “natural” y usable también en redes
Muchos books modernos combinan:
Parte en estudio (más técnica y limpia)
Parte en exterior (más libre, con actitud y contexto)
Si tienes dudas, habla con tu fotógrafo: un buen book para modelos suele tener un equilibrio entre “material técnico” y fotos donde se vea tu personalidad.
4. Ropa: qué llevar (y qué NO llevar)
La ropa es clave. En general:
Menos “moda”, más silhouette.
Menos logos, más formas y líneas limpias.
Qué llevar
Jeans ajustados (azules o negros, sin roturas exageradas)
Polera o top liso (blanco, negro o gris)
Ropa interior neutra, sin encaje que se marque bajo la ropa
Zapatillas limpias o zapatos sencillos
1–2 looks un poco más producidos (pero sin perderte en la ropa)
Si tu book apunta a algo más editorial o fashion, se pueden sumar piezas más atrevidas, pero siempre manteniendo algunos looks básicos.
Qué evitar
Logos gigantes, estampados muy cargados
Ropa muy holgada que no muestre tu figura
Looks demasiado “fiesta” si el objetivo es agencia
Accesorios que compitan con tu cara: aros enormes, collares muy grandes
5. Maquillaje y pelo: menos es más (especialmente para agencias)
Salvo que estés haciendo un book 100% editorial, la regla general para modelos es:
Mejor un look limpio y favorecedor que un maquillaje muy pesado que te convierta en otra persona.
Piel: base ligera, buena corrección de ojeras, cejas prolijas.
Ojos: nada demasiado oscuro que cambie tu forma de ojo por completo.
Labios: tonos suaves o algo más marcado en un look específico.
Pelo: suelto, con movimiento; se pueden hacer cambios rápidos (recogido, wet, etc.).
En sesiones enfocadas en polas y material técnico, a veces incluso se pide:
Casi nada de maquillaje
Pelo lo más natural posible
De nuevo: depende del objetivo. Para campañas comerciales y moda, el styling puede subir uno o dos niveles, pero siempre debe seguir una lógica clara.
6. Expresiones y poses: práctica antes del día de la sesión
Un book plano (misma cara en todas las fotos) no ayuda. Lo que buscan las agencias y clientes es:
Ver versatilidad en gestos, miradas y actitud.
Ver si puedes transmitir cosas distintas con muy poco cambio de pose.
Cómo practicar
Mira referencias de modelos que te gusten y fíjate en detalles: barbilla, hombros, manos.
Practica frente al espejo cambios de expresión: neutro, suave, sonrisa leve, intensa, más editorial.
Trabaja posturas básicas: de pie, sentada, en movimiento, girando, caminando.
No se trata de copiar poses complejas, sino de:
Aprender a relajar hombros
Saber dónde poner las manos
Entender qué ángulo te favorece más
En la sesión, el fotógrafo debería ayudarte a dirigir todo esto. Si quieres profundizar, el artículo de book de fotos para agencias también comenta qué tipo de fotos suelen pedir.
7. Storytelling: que tu book cuente quién eres y qué puedes hacer
Un buen book no es solo un montón de fotos pegadas. Tiene una lógica:
Abre con una imagen fuerte de rostro
Muestra variedad de planos y emociones
Deja claro con qué tipo de marcas/estilo podrías trabajar
Pregúntate:
¿Qué tipo de campañas me imagino haciendo?
¿Más moda, más retail, más lifestyle, más beauty?
¿Mi book transmite eso?
Por ejemplo:
Si te ves más en campañas comerciales, tu book debería tener sonrisas, actitudes cercanas, ropa cotidiana.
Si te interesa más la moda editorial, puede haber más experimentación en poses, estilismo y expresión.
8. Tabla rápida: Qué hacer y qué evitar en tu sesión de book
Tema
Qué hacer
Qué evitar
Objetivo del book
Tener claro si es para agencia, redes o clientes
“Quiero fotos lindas” sin saber para qué las usarás
Ropa
Prendas básicas que muestren tu figura
Logos grandes, ropa muy holgada o demasiado de fiesta
Maquillaje
Limpio, que potencie tus rasgos
Pestañas exageradas, contour extremo, transformarte por completo
Pelo
Natural, con posibilidad de hacer 1–2 cambios rápidos
La cámara, la luz y el estudio importan, sí. Pero el factor clave eres tú: tu actitud, tu preparación y las decisiones que tomas antes, durante y después de la sesión. Un buen book es la mezcla de todo eso.
Cuando alguien me escribe “quiero una sesión de fotos”, casi siempre tengo que hacer la misma pregunta:
“¿Para qué las necesitas exactamente?”
Porque no es lo mismo una sesión para renovar tu LinkedIn, que un book para modelos, que fotos para lanzar una colección de ropa o simplemente para tener un buen recuerdo familiar. El tipo de sesión define el enfoque, la luz, la producción… y también el presupuesto.
En este artículo te dejo una guía clara y sin tecnicismos para entender qué tipos de sesiones de fotos existen, qué se hace en cada una y cómo elegir la que realmente necesitas según tu objetivo.
Reserva tu sesión de fotos en Santiago
Sesiones pensadas para que las fotos te sirvan de verdad
1. Sesiones de fotos para empresas y profesionales
Aquí el objetivo no es solo “salir bien”, es comunicar confianza y coherencia de marca. Las imágenes terminan en webs corporativas, presentaciones, LinkedIn, propuestas comerciales y prensa. Por eso el estándar suele ser más exigente.
1.1 Retratos corporativos de equipo
Son las fotos que aparecen en:
La sección “Quiénes somos” de la web
Presentaciones comerciales y pitch decks
Perfiles de LinkedIn de directores y equipos
Comunicaciones internas (intranet, newsletters)
Lo importante en este tipo de sesión es la consistencia: mismo estilo de luz, fondo, encuadre y tratamiento de color para todas las personas. Eso hace que la empresa se vea ordenada, profesional y cuidada.
Se pueden hacer en estudio o directamente en tus oficinas, montando un mini-set. Suelen incluir:
Retrato frontal clásico
Variantes más relajadas (media sonrisa, brazos cruzados, plano medio)
A veces, fotos de “acción” trabajando o conversando
Si tu prioridad es renovar la imagen de tu equipo para web y perfiles profesionales, lo que necesitas es una sesión de retratos corporativos en Santiago con un enfoque 100% B2B, no una sesión genérica “bonita”.
1.2 Sesiones para marca personal
Son sesiones pensadas para personas que venden su nombre tanto como su servicio: consultores, speakers, coaches, creadores de contenido, profesionales independientes, etc.
A diferencia del retrato corporativo clásico, aquí buscamos:
Más variedad de escenarios (oficina, cowork, cafetería, exterior)
Fotos que cuenten lo que haces: reuniones, presentaciones, escribiendo, usando tu producto
Detalles de manos, objetos, pizarras, computador, etc.
Suelen utilizarse en:
Sitios web personales
Portadas de podcast
Redes sociales (Instagram, LinkedIn, TikTok)
Material para prensa y charlas
Es una sesión muy útil cuando quieres dejar de usar fotos improvisadas de celular y construir una imagen coherente de marca personal durante un par de años.
1.3 Sesiones para equipos híbridos o remotos
Cada vez más empresas tienen gente repartida por distintas ciudades y países. En esos casos, se puede plantear una mezcla entre:
Retratos presenciales en las oficinas centrales
Sesiones puntuales cuando alguien viaja
Guías de luz/fondo para que se repita un estilo parecido con otros fotógrafos
Este tipo de sesión exige más planificación, pero evita el “collage” visual donde cada foto parece de un universo distinto.
2. Sesiones de fotos para modelos, actores y casting
En este mundo el foco cambia: ya no se trata de la marca de la empresa, sino de tu cuerpo, tus expresiones y tu capacidad de adaptarte a distintos trabajos.
El book para modelos es tu carta de presentación ante agencias y clientes. No es un álbum de fotos bonitas al azar; es un conjunto curado de imágenes donde muestras:
Cambios de vestuario coherentes con el tipo de trabajos que quieres conseguir
En una sesión profesional de book se cuida:
La selección de looks (básicos, más editoriales, más limpios)
El maquillaje y peinado según el objetivo
El ritmo de la sesión para que tengas material variado sin parecer “otra persona” en cada foto
Esta sesión es clave si estás iniciando en el mundo del modelaje o si llevas años pero tu material se ha quedado viejo.
2.2 Polas / digitals
Las polas (o digitals) son las fotos “sin filtro” que piden las agencias para ver cómo te ves realmente:
Ropa básica (jeans, polera lisa, sin logos)
Maquillaje muy suave o inexistente
Luz neutra, fondo simple
Retratos, medio cuerpo y cuerpo entero
Suelen hacerse en estudio o en exteriores con luz muy plana. No son fotos “de Instagram”; son fotos técnicas para que la agencia pueda imaginarte en distintos trabajos.
Es habitual combinar book para modelos + sesión de polas en un mismo día, ajustando look y luz.
2.3 Sesiones con flash directo y editoriales
Aquí entramos en un terreno más creativo:
Flash directo visible
Colores más agresivos
Brillos, texturas, styling llamativo
Este tipo de sesión funciona bien para:
Portafolios que quieren destacar en moda/editorial
Contenido para marcas con identidad fuerte
Proyectos personales de experimentación
No siempre es lo más útil como única carta de presentación, pero sí suma mucho cuando ya tienes un material base más clásico.
3. Sesiones de fotos para marcas y productos
Cuando trabajas para una empresa o marca, la prioridad suele ser mostrar bien el producto y al mismo tiempo transmitir un estilo claro. Si tienes una marca de ropa y quieres ir un paso más allá, lo que te conviene es una fotografía editorial de moda en Santiago.
3.1 Lookbook y catálogo
El lookbook y el catálogo están pensados para que el cliente entienda rápidamente:
Cómo se ve la prenda o producto
Cómo cae, qué textura tiene
Qué combinaciones son posibles
Aquí suele haber más trabajo de producción:
Casting de modelos
Styling (ropa, accesorios, props)
Locaciones o estudio
Coordinación con equipo de diseño / e-commerce
En una sesión de este tipo se busca que todas las fotos convivan bien en una misma web o catálogo, sin que parezca un collage de estilos distintos.
Si tienes una marca de ropa, accesorios o productos y quieres un resultado sólido para web y materiales comerciales, lo que necesitas son sesiones de lookbook y catálogo para marcas, no solo un par de fotos sueltas.
3.2 Campañas y contenido para redes sociales
Aquí el objetivo no es solo mostrar el producto, sino contar una historia: lifestyle, situaciones, emociones.
Suelen incluir:
Escenas de uso (gente utilizando el producto)
Detalles que refuerzan valores de marca (sostenibilidad, lujo, cercanía, etc.)
Contenido pensado específicamente para formatos verticales (Reels, Stories, TikTok)
La clave está en que el resultado sea versátil: que puedas usar las mismas imágenes en redes, web, prensa y presentaciones.
Si tienes restaurante, cafetería o marca de alimentos, la foto define muchas veces si el cliente se anima o no.
Este tipo de sesión cuida:
Iluminación que haga apetecible el plato
Texturas (salsas, panes, carne, vegetales)
Props (vajilla, manteles, fondos)
Detalles de ambiente (manos sirviendo, vapor, bebidas, etc.)
Se puede combinar fotografía de plato con imágenes de experiencia en el local, equipo, clientes, etc.
4. Sesiones personales y lifestyle
Aunque en VOGG el foco está en empresas y marcas, las sesiones personales siguen teniendo su espacio porque son parte importante de la vida de la gente.
4.1 Sesiones individuales lifestyle
Sirven para:
Celebrar una etapa (cumpleaños, cambios importantes, logros)
Tener fotos profesionales que no sean necesariamente corporativas
Explorar un estilo más artístico o editorial
Pueden hacerse en estudio o en locación (ciudad, naturaleza, interiores).
4.2 Sesiones de pareja y familia
Foco en registrar vínculos y momentos que después suelen terminar en:
Impresiones
Marcos
Álbumes físicos
Regalos
Suelen ser más espontáneas, con menos dirección rígida y más juego.
4.3 Sesiones de eventos pequeños
Cumpleaños, aniversarios, celebraciones íntimas, etc. No son lo mismo que un evento corporativo o un matrimonio masivo, pero sí requieren alguien atento a:
Momentos clave (entrega de regalos, discursos, sorpresas)
Detalles del lugar y la decoración
Retratos rápidos de invitados
Si en vez de un evento íntimo estás organizando un congreso, charla interna, lanzamiento de producto o summit de empresa, ahí ya estamos hablando de fotografía de eventos corporativos en Santiago, con un enfoque más estratégico para web, LinkedIn y prensa.
Tipos de sesión en Santiago
Resumen práctico de opciones y cómo agendar.
Tipos de sesión de fotos
5. Cómo elegir el tipo de sesión que realmente necesitas
Si has llegado hasta aquí y sigues dudando, usa este mini mapa mental:
¿Las fotos son para tu empresa o trabajo?
Web corporativa, LinkedIn, equipo → retratos corporativos en Santiago
Marca personal (consultor, speaker, creador) → sesión de marca personal
Presentaciones, campañas internas → retratos + escenas de trabajo
¿Las fotos son para el mundo del modelaje / actuación?
Para agencias y castings → book para modelos + polas
Quieres algo más creativo/editorial → añade una sesión con flash directo o un concepto más artístico
¿Las fotos son para una marca o producto?
Tienda online, catálogo, fichas de producto → sesiones de lookbook y catálogo para marcas
Contenido para redes y campañas → sesiones de campaña / lifestyle de producto
¿Las fotos son más bien personales?
Para ti, pareja o familia → sesiones lifestyle personales
Para un evento pequeño → cobertura de evento íntimo
Si después de leer esto sigues entre dos opciones, no pasa nada: muchas veces la mejor solución es combinar dos formatos en una sola jornada (por ejemplo, retratos + contenido de marca personal; o book + polas).
6. Conclusión
No existe “la mejor sesión de fotos” de forma abstracta; existe la sesión que más sentido tiene para lo que quieres conseguir hoy. Definir bien si necesitas retratos corporativos, un book profesional, fotos para tu marca o una sesión personal cambia por completo la forma en que se diseña la sesión, se produce y se edita el resultado.
Si lo que buscas es renovar la imagen de tu organización y tener material útil para web, presentaciones y comunicaciones, te recomiendo mirar con calma nuestra fotografía para empresas en Santiago y, a partir de ahí, definir juntos el tipo de sesión y la agenda que mejor se adaptan a tu realidad.
Cuando alguien dice “quiero unas buenas fotos”, la primera pregunta que surge no es sobre el fotógrafo, la localización o el precio. La verdadera pregunta es: ¿para qué las quieres?. Porque ahí es donde empieza la diferencia entre sesiones de fotos y un book profesional. Y te lo digo desde la experiencia.
Qué es una sesión de fotos y para qué sirve
Una sesión de fotos personal es, sencillamente, un regalo para ti. Es esa experiencia que te das cuando quieres sentirte bien contigo mismo, renovar tus fotos de perfil, actualizar tu Instagram o simplemente tener recuerdos de una etapa de tu vida.
No tiene una finalidad comercial directa. No estás pensando en venderte a una agencia ni mostrar tu versatilidad como modelo. Estás pensando en pasarlo bien, sentirte guapo o guapa, y tener unas fotos que te encanten.
Y ahí está la clave:
“Una sesión de fotos es para ti. Es para tener recuerdos, para tu Instagram, para subir una foto de perfil que te guste. Es más relajada, puede ser en cualquier lugar y se centra en pasarlo bien y tener fotos chulas. Es un capricho personal.”
Puede hacerse en exteriores, en casa, en un estudio, en la playa o incluso en una cafetería. No hay presión ni guiones. Las poses son naturales, el vestuario es libre, y el foco es disfrutar el momento.
Hoy en día, muchos fotógrafos ofrecen mini sesiones temáticas: otoñales, navideñas, primaverales… Todas dentro de este concepto más libre y personal.
¿Qué es un book de fotos profesional y en qué se diferencia?
Ahora bien, el book de fotos profesional es otra historia. Aquí entramos en el mundo de la imagen como herramienta de trabajo. Este tipo de sesión tiene un objetivo muy claro: vender tu perfil profesional.
El book es tu carta de presentación visual. Es lo que va a ver una agencia, un cliente o un director de casting. Y lo que vean tiene que convencerlos de que tú eres la persona adecuada.
“Un book de fotos, en cambio, es para el mundo. Es tu herramienta profesional. Es tu currículum visual.”
Cada fotografía está pensada con estrategia. No se trata solo de que salgas bien, sino de que muestres tu versatilidad, tu capacidad de interpretar, de transmitir, de adaptarte a diferentes estilos y situaciones.
El vestuario, el maquillaje, los fondos y las poses se eligen para representar diferentes facetas tuyas. En muchos casos, se incluyen fotos con expresión neutra, fotos con distintos perfiles, planos cerrados, cuerpo entero y looks muy definidos (casual, elegante, urbano, fitness…).
“Aquí no solo se busca una foto bonita; se busca que la foto venda.”
Ventajas de una sesión de fotos personal: recuerdos, fun y redes sociales
Hacerte una sesión de fotos personal tiene muchas ventajas más allá de lo estético. Aquí te dejo algunas:
Autoestima: verte bien en una foto profesional mejora la forma en la que te ves a ti mismo.
Recuerdos: como tener un diario visual de etapas importantes: un cambio de look, un viaje, un cumpleaños…
Contenido digital: si eres activo en redes sociales, tener fotos de calidad mejora tu marca personal aunque no seas influencer.
Experiencia divertida: salir de la rutina, posar, dejarte llevar por el fotógrafo. ¡Es casi una terapia!
Regalo emocional: muchas personas regalan sesiones a sus parejas, padres, amigos… Y el resultado siempre emociona.
La clave de esta sesión es que se adapta a ti, a lo que quieres mostrar sin ninguna presión profesional.
Ventajas de un book de fotos profesional: mostrar tu versatilidad y vender
En el otro extremo, el book profesional está enfocado a mostrarte como producto. Y eso suena frío, pero en el mundo del modelaje, la actuación, la música o incluso los negocios, es así.
Estas son sus grandes ventajas:
Abre puertas laborales: lo vas a usar en castings, agencias o plataformas como LinkedIn o StagePool.
Demuestra tu versatilidad: diferentes looks, expresiones y registros en un solo material.
Establece profesionalismo: un book bien hecho muestra que vas en serio, que respetas tu trabajo y te lo tomas con compromiso.
Te diferencia del resto: en un entorno competitivo, tener un book potente puede ser el factor clave.
Evoluciona contigo: puedes actualizarlo con el tiempo y crear un portafolio sólido.
¿Cuál elegir según tu objetivo? Instagram o agencia/modelaje
Aquí es donde muchos se confunden. ¿Necesito una sesión o un book?
Si lo quieres para ti, para redes, para celebrar algo, para regalar, haz una sesión personal. Si lo necesitas para mostrar tu perfil profesional, te están pidiendo material de casting, o quieres trabajar en el sector artístico o comercial, necesitas un book de fotos profesional.
Y por si necesitas una comparativa rápida:
Característica
Sesión de fotos personal
Book de fotos profesional
Objetivo
Recuerdo / redes
Trabajo / casting
Estilo
Natural, libre
Dirigido, técnico
Locación
Cualquiera
Estudio o locación pro
Cantidad de looks
1 o 2
3 a 5 o más
Postproducción
Ligera
Detallada y estratégica
Uso final
Instagram, perfil, regalo
Portfolio, agencias
Cómo preparar una sesión o un book: vestuario, poses y estilo
Tanto para uno como para otro, ir preparado marca la diferencia.
Para sesión personal:
Lleva ropa que te represente.
Nada de prendas incómodas o que no uses normalmente.
Además, si tienes referencias visuales, ¡llévalas!
Errores comunes al hacer un book o una sesión
No tener claro el objetivo: esto lleva a resultados genéricos o que no sirven para lo que necesitas. Llevar ropa que no te representa: si no te sientes tú, no funcionará. No preparar tu expresión facial: sobre todo en books, es importante tener control sobre lo que transmites. No seguir las recomendaciones del fotógrafo: recuerda que es un trabajo conjunto. Elegir mal al fotógrafo: no todos saben hacer books. Busca experiencia real.
Según un estudio publicado por Format Magazine, el 89% de los agentes y directores de casting rechazan candidatos sin un book profesional actualizado. Fuente del dato
Esto confirma lo importante que es tener una buena imagen visual si buscas oportunidades en el mundo artístico o comercial.
Conclusión: la decisión ideal entre sesión de fotos y book según tu meta
La diferencia entre una sesión de fotos y un book profesional no es técnica. Es de intención. Una es un regalo para ti. La otra, una inversión en tu futuro.
“Ambos son importantes, pero el fin es totalmente distinto. ¿Tú para qué lo quieres?”
Hazte esa pregunta. Y elige la opción que responda mejor a tu objetivo. Porque en fotografía, como en la vida, lo que importa no es solo salir bien, sino para qué estás ahí.
Si trabajas en marketing, comunicaciones, RRHH o dirección de una empresa, seguro ya te pasó esto:
Tienen un evento increíble… pero casi no hay fotos reutilizables.
Alguien del equipo pide “saquen fotos con el celular” y después no sirven para LinkedIn ni para la web.
Tu equipo directivo sigue con fotos antiguas, oscuras o recortadas de una comida familiar.
Lanzas un producto nuevo y el catálogo se arma a último minuto, con fotos que “no están mal”, pero tampoco venden.
Eso no es un problema de diseño ni de redes sociales: es un problema de estrategia de fotografía de empresas:
En esta guía voy a explicarte, desde la experiencia real en terreno:
Qué es realmente la fotografía corporativa (y qué NO es).
Cuáles son los 4 pilares de la fotografía para empresas.
Qué tipo de sesión necesita tu empresa según sus objetivos.
Cómo se calculan precios y presupuestos sin humo.
Cómo elegir fotógrafo corporativo sin equivocarte.
Cómo armar un plan visual anual para tu empresa.
Y, sobre todo, cómo exprimir al máximo cada sesión.
La idea es simple: que después de leer esto sepas qué pedir, cuándo, cuánto invertir y cómo sacarle retorno a cada foto. Y si ya tienes claro que necesitas pasar a la acción, aquí puedes ver directamente mi servicio de fotografía para empresas
Qué es realmente la fotografía corporativa (y qué NO es)
Mucha gente piensa que “fotografía corporativa” es:
“Una persona con cámara que viene, dispara fotos y te entrega un WeTransfer”.
Eso es una parte técnica del trabajo, pero se queda muy corto.
Fotografía corporativa = herramienta de negocio
La fotografía corporativa bien planteada es:
Una forma de posicionar la marca frente a clientes, proveedores, postulantes y medios.
Una manera de contar la cultura interna de la empresa: cómo son las personas, cómo trabajan, qué ambiente se respira.
Una fuente constante de contenido para marketing, comunicaciones internas y RRHH.
Por eso, cuando planificamos una sesión, nunca empezamos preguntando:
“¿Cuántas fotos quieres?”
Empezamos con:
“¿Para qué las necesitas exactamente? ¿Dónde se van a usar?”
Un reportaje interno sobre un programa de bienestar para colaboradores.
Lo que NO es fotografía corporativa
Para que quede claro, fotografía corporativa NO es:
Ir a un evento “a ver qué sale”.
Tomar fotos sin pensar en formato: vertical / horizontal, LinkedIn, web, prensa.
Entregar 500 fotos que nadie va a revisar ni usar.
Subir imágenes oscuras, mal encuadradas o con fondos que distraen.
Fotografía corporativa profesional es decidir qué imágenes necesita tu empresa para vender más, comunicar mejor y atraer talento… y luego producirlas con intención.
Los 4 pilares de la fotografía para empresas
Dentro de la fotografía corporativa, hay cuatro grandes bloques que casi todas las empresas necesitan en algún momento:
Eventos corporativos
Retratos corporativos / foto de perfil / equipo
Fotografía para marcas, productos y campañas
Contenido editorial y lifestyle de marca
Vamos uno por uno.
1. Fotografía de eventos corporativos
Aquí entran:
Seminarios, congresos, summits.
Lanzamientos de producto o marca.
Desayunos con clientes.
Activaciones de marca.
Charlas internas, townhalls, aniversarios de empresa.
El objetivo no es solo “documentar el evento”, sino generar:
Fotos que sirvan para LinkedIn (tanto de la empresa como de los asistentes).
Material para notas de prensa, memoria anual y reportes.
Contenido para presentaciones internas y comunicaciones de RRHH.
Imágenes que puedas reutilizar cuando quieras mostrar “cómo es trabajar con nosotros”.