Vender ropa online suena fácil:
“Subo unas fotos a la web o a Instagram, pongo precio y listo”.
La realidad:
- Hay miles de marcas y tiendas compitiendo por la misma atención.
- Muchos venden lo mismo que tú, al mismo precio que tú.
- Y la mayoría se ve… igual.
La buena noticia:
no necesitas ser Zara para vender ropa online.
Necesitas claridad, buenas fotos y un sistema simple que puedas repetir.
En esta guía te voy a contar, en versión aterrizada:
- Dónde conviene vender (y dónde no).
- Qué tienes que tener claro antes de subir la primera prenda.
- Cómo deberían ser las fotos para que la ropa se vea deseable.
- Qué poner en cada ficha de producto para que la gente no dude.
- Y qué hacer para que entre tráfico (porque sin visitas no hay ventas).
Vender ropa online no es solo subir fotos
La mayoría de las tiendas que no venden tienen uno de estos problemas:
- No se entiende qué las hace diferentes.
- Las fotos se ven caseras o desparejas.
- La gente no confía en la web (pocas señales de seguridad, poca información).
- No llega suficiente tráfico como para validar nada.
Así que vamos por partes.
Elige tu “territorio”: ¿dónde vas a vender?
Antes de hablar de fotos o anuncios, decide dónde quieres concentrar el esfuerzo:
a) Tienda propia (Shopify / WooCommerce / similar)
Ventajas:
- Marca 100% tuya.
- Control total del diseño y la experiencia.
- Construyes un activo a largo plazo.
Desventajas:
- Nadie te conoce: tienes que generar tráfico tú.
- Más trabajo de configuración al principio.
b) Marketplaces (Mercado Libre, Etsy, etc.)
Ventajas:
- Hay tráfico constante.
- Gente ya confiando en el sistema de pagos/envíos.
Desventajas:
- Mucha competencia directa.
- Tu marca se diluye dentro de la plataforma.
- Comisiones.
c) Redes sociales (Instagram, TikTok, Facebook Shop)
Ventajas:
- Rápido para empezar.
- Bueno para validar diseño / estilo.
Desventajas:
- Difícil organizar catálogo grande.
- La venta suele depender de conversaciones 1 a 1.
Lo más sano suele ser:
Empezar fuerte en UNA plataforma central
(tienda propia o marketplace)
y usar las redes como tráfico y vitrina, no como único lugar de venta.
Define qué vendes y a quién (sin esta parte, todo lo demás cojea)
“Ropa” es demasiado amplio.
- ¿Ropa de mujer, hombre, unisex?
- ¿Casual, formal, streetwear, sport, loungewear?
- ¿Más barata que el resto, mejor calidad, más diseño, más sostenible?
Mientras más claro tengas:
- quién es tu cliente ideal,
- en qué momento usa tu ropa,
- y por qué debería elegirte a ti,
más fácil será:
- escribir textos,
- producir fotos,
- y decidir dónde aparecer.
Piensa en frases concretas, tipo:
“Ropa cómoda y linda para mujeres que trabajan remoto y no quieren vivir en pijama.”
“Poleras gráficas para fans de X cultura / nicho.”
“Vestidos hechos en Chile, con tirajes pequeños, para eventos semi formales.”
Eso después se refleja en todo: desde las fotos hasta el copy de tus fichas.
Fotos que venden (no es postureo, es conversión)
En ropa online el usuario no puede tocar la prenda.
Todo lo que sabe de ella se lo das tú:
- en las fotos,
- en el texto,
- y en la experiencia de compra.
Mínimo viable de fotos por producto
Lo ideal es que cada prenda tenga:
- Foto frontal.
- Foto de espalda.
- 1–2 fotos de detalle (tela, botones, estampado).
- Al menos 1 foto en cuerpo (modelo) para entender fit.
Para que eso funcione de verdad, necesitas una base sólida de imagen:
- luz consistente,
- encuadres pensados para web y redes,
- y un estilo que se reconozca como “tu marca”.
Justo ahí entra un servicio específico de fotografía para marcas en Santiago, donde el foco es alinear las fotos con tu identidad y con la experiencia que quieres vender, no solo “salir del paso con unas imágenes”.
Catálogo vs editorial: cuándo usar cada uno
- Catálogo / e-commerce:
fondo limpio, prenda clara, enfoque en detalles.
Ideal para fichas de producto.
Para esto existe la fotografía de moda para catálogo, pensada justo para que cada prenda se entienda perfecto. - Editorial / campaña:
más historia, locaciones, actitud.
Perfecto para portadas de web, lanzamientos y redes.
Lo vimos a fondo en la guía de fotografía editorial de moda en Santiago, que puedes usar como referencia cuando quieras subir el nivel de imagen de tu marca.
Lo ideal: combinar las dos cosas.
Catálogo para que el usuario vea bien la prenda.
Editorial para que se enamore de tu universo.
¿Necesito modelos?
Si vendes ropa que se entiende mejor “puesta” (vestidos, pantalones, chaquetas, prendas con caída particular), sí: tener modelos ayuda muchísimo.
Si aún no tienes gente con experiencia delante de cámara, puedes apoyarte en recursos como el artículo de modelos en Santiago de Chile y cómo contratarlos para entender opciones y organizar tus primeras producciones.
Ficha de producto que responde TODO
La mejor foto del mundo no vende si la ficha está incompleta.
Cada prenda debería tener, como mínimo:
- Nombre claro (no “Vestido 1”, sino algo recordable).
- Descripción útil:
- tipo de prenda,
- ocasión de uso,
- cómo calza (sueltita, ajustada, oversize),
- si transparenta o no,
- si estira o no.
- tipo de prenda,
- Composición (algodón, poliéster, mezcla, etc.).
- Guía de tallas decente:
- medida de la prenda,
- talla de la modelo y qué talla lleva en la foto.
- medida de la prenda,
- Cuidado de la prenda:
lavar a mano, máquina, agua fría, no secadora, etc.
Mientras más dudas resuelves en la ficha, menos mensajes tipo “¿cómo es la tela?”, “¿calza grande?” vas a recibir… y más gente compra sin fricción.
Confianza: que se note que hay personas detrás
Las dos grandes preguntas del usuario son:
- ¿Me va a llegar lo que estoy comprando?
- Si algo sale mal, ¿me responden?
Cosas simples que ayudan mucho:
- Página clara de envíos y cambios.
- Información de contacto visible (mail, WhatsApp).
- Testimonios / reseñas reales.
- Fotos tuyas o del equipo en la sección “Sobre nosotros”.
Si vendes desde Chile, dejar claro que trabajas desde acá, con despachos locales, también suma cercanía.
Sin visitas no hay ventas: cómo atraer tráfico
No hace falta ser gurú de marketing, pero sí entender que:
Una tienda sin visitas es como una tienda física en un pasaje sin salida.
Ideas rápidas que puedes aplicar:
- Redes sociales bien usadas
No sólo “foto + precio”.
Muestra procesos: cómo diseñas, cómo llega la ropa, cómo se ve en gente real, detrás de cámaras de sesiones. - Colaboraciones con otras marcas / creadoras
Cápsulas limitadas, sesiones compartidas, sorteos con sentido (no solo “sorteo porque sí”). - Email marketing básico
Lista de clientes + newsletter quincenal con lanzamientos, tips de uso, looks combinados. - SEO básico
Títulos y descripciones de productos que incluyan:
- tipo de prenda,
- género,
- estilo,
- ciudad o país si aplica.
- tipo de prenda,
Plan simple para los próximos 30 días
Para que esto no se quede en teoría, te dejo un mini plan accionable:
Semana 1
- Define tu cliente ideal y tu propuesta en 2–3 frases.
- Elige una plataforma principal de venta.
- Haz una lista de las 20 prendas más importantes.
Semana 2
- Organiza una sesión de catálogo con esas 20 prendas.
- Decide si usarás modelo o solo maniquí/percha al principio.
- Deja listas las fichas de producto con texto completo.
Semana 3
- Actualiza páginas de envíos, cambios y contacto.
- Crea 7–10 posts para redes usando las nuevas fotos.
- Escribe a tus clientes actuales avisando del nuevo catálogo.
Semana 4
- Analiza qué visitas y ventas tuviste.
- Ve qué prendas se mueven más y cuáles necesitan mejor foto o mejor texto.
- Planifica una segunda sesión (más prendas o mini editorial) para el próximo mes.
Si quieres que tu ropa se vea tan bien online como en tu mano
Vender ropa online no va de “suerte con el algoritmo”.
Va de:
- tener claro qué vendes y a quién,
- mostrar tus prendas de forma profesional,
- y construir una experiencia que genere confianza.
Si estás en Santiago y quieres que tus fotos no parezcan un parche sino una parte seria de tu marca, ahí entra mi trabajo: sesiones pensadas para catálogo, editorial y contenido para redes, alineadas con el estilo de tu tienda y con tus números, no con modas pasajeras.
