Si cuando te ponen una cámara enfrente te quedas tieso, no eres el único.
Posar no es “ser fotogénico” por magia: es mezcla de postura, ángulos, expresión y algo de actitud. Se aprende.
Este artículo está pensado para ti si:
- vas a hacer tu primer book,
- te invitaron a un casting,
- o simplemente quieres dejar de salir raro en las fotos.
Te voy a explicar, paso a paso, cómo posar de manera natural y profesional, como trabajamos en las sesiones de fotos.
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1. Antes de posar: lo que haces antes de la sesión importa más de lo que crees
La mayoría de la gente solo piensa en “qué pose hago” y se olvida de lo básico:
Duerme y come algo ligero
- Si llegas muerto de sueño, la cara no miente.
- Si llegas con el estómago pesado, el cuerpo se nota más lento y rígido.
No es una sesión de tortura, pero ayuda mucho:
- dormir razonable la noche anterior,
- comer algo ligero un rato antes (no llegar ni muerto de hambre ni recién reventado a almorzar).
Lleva ropa que te represente (y te deje moverte)
En estudios como el nuestro solemos sugerir:
- jeans que te queden bien,
- poleras o tops lisos,
- prendas que muestren un poco la silueta sin apretarte de más.
Regla de oro: si no puedes moverte con naturalidad, no vas a posar con naturalidad.
Practica 5 minutos antes de ir
No necesitas una tarde entera de ensayo:
- 5–10 minutos frente al espejo,
- gira el cuerpo, mueve hombros, prueba 3–4 expresiones,
- mira qué ángulos te gustan más.
Llegas a la sesión con el cuerpo “calentado” y se nota.
2. Entiende tu mejor lado (tu punto seguro)
Todo el mundo tiene un lado que le favorece más. No es narcisismo, es anatomía.
Haz esto:
- Párate frente al espejo.
- Gira la cara ligeramente a la derecha y luego a la izquierda.
- Mira en cuál te ves más proporcionado/a, más tú.
- Haz lo mismo con selfies desde distintos ángulos.
Ese es tu punto seguro.
Durante la sesión, cuando te pongas nervioso/a o se te vaya la inspiración, volver a esa posición hace que retomes confianza al tiro.
En sesiones de book para modelos casi siempre empezamos por ahí: encontrar tu lado, tu altura de barbilla y tu postura base.
3. La postura: media foto se decide en la columna
Tu cara puede estar perfecta, pero si el cuerpo dice “estoy incómodo”, se nota.
Piensa en:
- Una cuerda imaginaria que tira suavemente desde la coronilla hacia arriba.
- Hombros relajados, no pegados a las orejas.
- Pecho abierto, pero sin sacar pecho de gimnasio.
- Abdomen suave hacia adentro, solo lo justo para que no te colapses.
Si estás de pie:
- apoya el peso en una pierna,
- deja la otra más libre,
- la cadera gira un poco, el cuerpo se ve más interesante.
Si estás sentado:
- siéntate sobre los isquiones (los huesitos del poto),
- evita derrumbarte hacia atrás como sillón de Netflix,
- inclínate un poco hacia la cámara, eso te acerca y te hace ver más presente.
4. Manos: el gran drama de las fotos
Las manos son de las cosas que más delatan los nervios.
Errores típicos:
- manos colgando como si no supieras qué hacer con ellas,
- puños cerrados sin motivo,
- dedos hiper tensos,
- manos escondidas SIEMPRE detrás del cuerpo.
Ideas fáciles que funcionan:
- Una mano en la cadera (deja un pequeño espacio entre brazo y torso).
- Una mano jugando con el pelo, la manga, un collar, un bolsillo.
- Las dos manos suaves sobre las piernas si estás sentado, una un poco más adelantada.
- Mano al cuello o mandíbula, pero con dedos suaves, no clavados.
Tip rápido:
si ves tus manos en la foto y parecen “manos de Playmobil”, están demasiado rígidas.
5. Cara y mirada: no todo es “sonríe”
No tienes que sonreír en todas las fotos. De hecho, un book entero solo sonriendo aburre.
Practica tres estados básicos:
- Neutro relajado
- Boca cerrada suave,
- mandíbula relajada,
- ojos tranquilos, no de “foto carnet”.
- Boca cerrada suave,
- Sonrisa pequeña
- casi solo en la boca,
- deja que los ojos participen un poco (lo que llaman “smize”).
- casi solo en la boca,
- Sonrisa real
- piensa en algo o alguien que de verdad te de risa,
- deja que se desordene un poco,
- no pasa nada si algunas se ven más “caóticas”, a veces esas son las que tienen más vida.
- piensa en algo o alguien que de verdad te de risa,
En fotos para casting, por ejemplo, solemos buscar mínimo estos tres registros, porque muestran que puedes expresar cosas distintas frente a cámara.
6. Tu cuerpo y la cámara: jamás frontal del todo
Plantarte totalmente de frente al lente, rígido, suele:
- ensanchar más,
- matar las líneas del cuerpo,
- hacer que parezcas más bajo/a.
Prueba esto:
- gira el cuerpo unos 30–45° respecto a la cámara,
- mantiene el rostro más hacia el lente,
- deja una pierna un poco adelantada, rodilla relajada.
Eso:
- marca algo de silueta,
- crea diagonales,
- da sensación de naturalidad.
Piensa en triángulos:
- entre brazo y cintura,
- entre piernas y suelo,
- entre cuello y hombro.
Los triángulos estilizan, los bloques cuadrados tienden a “aplastar”.
7. Usa el entorno: no eres un recorte flotando
Si estás en estudio, igual hay cosas con las que puedes interactuar:
- pared,
- taburete,
- silla,
- escalera,
- caja.
Si estás en exterior, aún más:
- barandas,
- muros,
- escalones,
- estructuras.
Ideas rápidas:
- apoyarte con la espalda o un hombro en una pared, cuerpo un poco girado.
- sentarte en una escalera y jugar con diferentes alturas de piernas.
- caminar hacia la cámara y dejar que el fotógrafo capture el movimiento.
Cuando te integras al entorno, la foto deja de parecer “pose forzada” y se ve más vivida.
8. Poses concretas que puedes usar ya mismo
No se trata de memorizar 50 poses, sino de tener 4–5 “bases” y variarlas.
Poses de pie
- Cuerpo en diagonal, peso en una pierna, hombros relajados, mirada a cámara.
- Cuerpo en diagonal, mirada por encima del hombro hacia atrás.
- Brazos cruzados suaves (no de policía), hombros sueltos, barbilla un poco hacia adelante.
- Una mano en el bolsillo, otra suelta o jugando con una prenda.
Poses sentadas
- Sentado/a en el borde de la silla, torso ligeramente inclinado hacia la cámara.
- Piernas en ligera diagonal, rodillas juntas o cruzadas suave, manos en piernas o sobre una rodilla.
- Un codo apoyado en muslo o rodilla, mano al mentón, mirada hacia cámara o fuera de campo.
Poses de retrato (primer plano)
- Rostro algo girado, mirada a cámara, una mano entrando suavemente por el borde del encuadre (pelo, cuello, barbilla).
- Rostro casi frontal, mirada un poco por encima de la cámara (da aire, menos intimidante).
- Rostro de perfil ¾, mirada hacia luz principal, expresión suave.
Todo esto tiene más sentido cuando alguien te lo va dirigiendo momento a momento, por eso en las sesiones de book fotográfico para modelos no te soltamos un “haz algo” y listo, sino que vamos construyendo poses desde lo sencillo hacia lo más complejo.
9. Diferencia según tu objetivo: book, casting o redes
No es lo mismo posar para subir una foto a Instagram que para presentarte a una agencia.
Si estás armando tu primer book
- Necesitas variedad: de pie, sentado, retrato, algo de movimiento.
- Necesitas mostrarte versátil, no un solo personaje.
- Mejor pocas fotos muy buenas que muchas parecidas.
En un book para modelos, tu portfolio debería mostrar:
- tu cara clara,
- tu cuerpo,
- tu capacidad de expresar cosas distintas.
Si son fotos para casting
- Importa que se vea bien tu fisonomía, no solo el “look”.
- Las poses no tienen que ser tan producidas, pero sí seguras.
- Algunos castings piden fotos muy concretas: cuerpo entero, perfil, sonrisa, neutro.
Por eso existe el servicio específico de fotos para casting: la idea es darte justo lo que te van a pedir, sin inventar de más.
Si es para redes / marca personal
- Puedes permitirte más juego con entorno y expresión.
- Igual conviene evitar poses que no se parezcan a quién eres fuera de cámara.
- Cuando trabajamos retratos más íntimos, como una sesión de fotos boudoir en Santiago, la clave es la actitud más que la pose perfecta.
10. Errores típicos al posar (y cómo evitarlos)
- Querer hacer poses de revista sin tener base: empieza simple, luego complica.
- Quedarse congelado: la pose es movimiento detenido, no una estatua. Respira, haz micro-movimientos.
- Copiar poses de otra persona que no tiene tu cuerpo / altura / energía: inspírate, no te disfraces de otro.
- Mirar solo el resultado en el celular y perder el ritmo de sesión: confía un rato, no te bloquees por cada foto intermedia.
- No hablar: si algo te incomoda, dilo. Un buen fotógrafo escucha.
11. Cómo trabajamos las poses en VOGG
En VOGG no esperamos que llegues posando como modelo profesional. Eso sería injusto.
Lo que hacemos es:
- Empezar por poses muy sencillas, de pie, en estudio, con luz limpia.
- Ver en cámara qué ángulos te favorecen más (lado, barbilla, postura).
- A partir de ahí, ir subiendo la complejidad: sentado, movimiento, expresiones distintas.
- Si lo necesitas, ayudarte también con todo lo que rodea a la sesión: ropa, requisitos técnicos y requisitos para tu book si estás pensando en postular a agencia.
No se trata solo de sacar fotos bonitas, sino de construir material que te sirva en serio: para agencias, castings y oportunidades reales.
12. Entonces… ¿cómo empiezo?
Puedes practicar todo esto solo/a en casa, y deberías hacerlo.
Pero la gran diferencia se ve cuando:
- tienes una buena luz,
- alguien que sabe dirigir,
- y una sesión pensada para tu objetivo (book, casting, agencia).
Si quieres que te ayude a posar, a entender qué te favorece y a salir de la típica “foto rara”, el siguiente paso es simple: revisa la fotografía para modelos en Santiago y, cuando lo tengas claro, escríbeme desde la página de contacto para planear tu sesión.
Ahí empezamos a trabajar, juntos, para que la próxima vez que estés frente a una cámara no pienses “ojalá salga algo”, sino “tengo claro qué hacer y se nota”.
